
España retira aceite de oliva del mercado para evitar una caída de precios
El Gobierno de España ordenó a los productores de aceite de oliva almacenar temporalmente el 12% de su producción, equivalente a unas 188 mil toneladas, con el objetivo de evitar que el incremento de la oferta provoque una caída de los precios en el mercado.
La disposición, anunciada este viernes por el Ministerio de Agricultura, establece que el producto deberá permanecer fuera del mercado hasta septiembre de 2027. La medida se aplicará sobre la producción mensual acumulada de cada almazara, instalaciones donde se procesan las aceitunas para obtener aceite.
Los productores podrán decidir qué categoría de aceite almacenarán y si utilizarán instalaciones propias o externas. Asimismo, el Gobierno señaló que la disposición podrá modificarse a partir del 31 de diciembre, dependiendo de la evolución de las previsiones de cosecha.
Acorde al Ministerio de Agricultura, estima que la producción española de aceite de oliva alcanzará 1.6 millones de toneladas durante el ciclo 2026-2027, lo que representaría un incremento del 23% respecto al periodo anterior.
Las condiciones climáticas contribuyeron a este escenario: las temperaturas suaves y las lluvias abundantes registradas durante la primavera favorecieron el desarrollo de los olivares. De cumplirse las previsiones, España podría alcanzar su cuarta mayor cosecha histórica.
La medida había sido solicitada desde octubre por organizaciones agrarias, que advertían sobre la necesidad de regular la oferta para evitar un desplome de las cotizaciones. En ese momento, el ministro de Agricultura, Luis Planas, había señalado que el Gobierno esperaría a contar con estimaciones regionales más precisas antes de intervenir.
El almacenamiento temporal busca equilibrar la cantidad de producto disponible y evitar que una sobreoferta perjudique los ingresos de los productores. Se trata de una medida extraordinaria que, según las autoridades, no se había aplicado anteriormente en el sector español.
Anteriormente el mercado del aceite de oliva enfrentó un periodo de escasez durante las campañas 2022-2023 y 2023-2024, cuando la sequía y las olas de calor redujeron las cosechas y provocaron un aumento considerable de los precios.







