
Concluye operativo binacional “Águila Alta” con inhibición de drones
Gobiernos de México y Estados Unidos concluyeron la Operación Binacional “Águila Alta”, un esfuerzo conjunto enfocado en la detección, seguimiento e inhibición de drones comerciales empleados por organizaciones criminales en la franja fronteriza.
El despliegue finalizó con un saldo de cinco aeronaves no tripuladas inhabilitadas, una persona detenida y el aseguramiento de material bélico.
Resultados y zonas de operación
El operativo, desarrollado principalmente en la zona fronteriza que conecta a Tijuana, Baja California, con San Diego, California, se estructuró en dos etapas:
Fase inicial (31 de agosto al 2 de septiembre): Ejercicios de coordinación y reconocimientos terrestres simultáneos.
Fase operativa (7 al 21 de septiembre): Despliegue de patrullajes y equipos antidrones fijos y móviles en ambos lados de la frontera bajo el esquema de “operaciones espejo“.
De acuerdo con el informe oficial, el Ejército mexicano neutralizó cinco aparatos que el crimen organizado utilizaba para vigilar las actividades de las fuerzas de seguridad y facilitar el tráfico de drogas y de personas.
Un dato clave destacado por las autoridades fue el seguimiento coordinado de uno de los dispositivos: fue detectado inicialmente por agencias de Estados Unidos en su espacio aéreo, cruzó hacia territorio mexicano y, gracias al intercambio de información con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), fue ubicado e inhabilitado por personal militar en México.
Impacto y decomisos
Además de la neutralización de la tecnología de vigilancia clandestina, las acciones tácticas permitieron:
Una persona detenida, cuya situación jurídica será definida por las autoridades competentes.
El aseguramiento de un arma de fuego, cargadores y cartuchos útiles.
Evaluación de la cooperación bilateral
Mandos militares de la Segunda Zona Militar y autoridades estadounidenses sostuvieron reuniones de evaluación para revisar los resultados de la estrategia.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) subrayó que este ejercicio —impulsado a través del Grupo Bilateral de Implementación— permitió fortalecer los protocolos de comunicación y consolidar los canales de inteligencia entre ambas naciones, buscando disuadir el uso táctico de tecnología comercial por parte de redes delictivas transnacionales.








