
Condena León XIV indiferencia hacia migrantes
El papa León XIV condenó el jueves la indiferencia hacia los migrantes durante una visita a las Islas Canarias, símbolo de los peligros de las rutas irregulares y mortales hacia Europa.
El pontífice arrojó una corona de flores al mar en homenaje a los miles de personas que han muerto intentando llegar al archipiélago atlántico, en el sexto día de un viaje a España que ha puesto de relieve, de manera reiterada, la difícil situación de los migrantes.
León XIV visitó el puerto de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria, donde se reunió con migrantes y con quienes les brindan apoyo, antes de bendecir una cruz elaborada con madera de embarcaciones utilizadas en estas travesías.
“Incluso hoy, en estos mares acechan monstruos: mafias que se lucran de la desesperación, traficantes que esclavizan a mujeres y niños, y aquellos cuya indiferencia permite que los pobres sean engullidos por la explotación o el olvido”, expresó el Papa durante una ceremonia en el puerto.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cerca de 1,200 personas murieron o desaparecieron el año pasado en la ruta que conecta África con las Islas Canarias, lo que la convierte en una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.
Asimismo, señaló que Europa, donde varios gobiernos han endurecido sus políticas migratorias en los últimos años bajo la presión de sectores de extrema derecha, “no puede pretender defender la dignidad humana mientras se acostumbra a que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en fosas comunes sin nombre”.
El Papa afirmó que esta tragedia debe interpelar la conciencia de los países de origen y tránsito, donde miles de personas huyen de la pobreza y los conflictos, quedando expuestas a las redes de trata de personas.
Durante el acto también se compartió el testimonio de una mujer nigeriana que fue víctima de traficantes cuando intentaba llegar a España. Por razones de seguridad, no pudo asistir a la ceremonia.
“Tuve que elegir: vivir sufriendo o cruzar y arriesgarlo todo. Morir en el intento o quedarme y no tener nada”, relató la mujer, quien fue obligada a prostituirse en España y sufrió la separación de su bebé.
León XIV inclinó la cabeza al referirse a la dignidad de los migrantes y aseguró que deseaba “reverenciarla”.
“No sois simples números ni expedientes. Sois personas que habéis dejado atrás familias y hogares. Tenéis sueños que nadie tiene derecho a despreciar”, concluyó el pontífice.







