
EEUU duplica su ayuda humanitaria a Venezuela
El gobierno de Estados Unidos informó este lunes que su paquete de asistencia de emergencia para Venezuela tras los devastadores sismos de la semana pasada ha ascendido a más de 300 millones de dólares, duplicando así el monto de 150 millones anunciado inicialmente el pasado 25 de junio.
La medida, confirmada por el Departamento de Estado, tiene como objetivo fortalecer la atención médica de emergencia, el suministro de alimentos, agua potable, saneamiento, refugio y protección para los miles de damnificados que dejaron los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles 24 de junio.
Una respuesta integral
Además del respaldo financiero, la Casa Blanca ha desplegado una operación humanitaria y logística de gran escala. Entre los esfuerzos destacados se encuentran:
Despliegue operativo: Se ha enviado cuatro equipos urbanos de búsqueda y rescate, integrados por más de 300 socorristas y unidades caninas especializadas, provenientes de regiones como Fairfax (Virginia), Los Ángeles (California) y Miami-Dade (Florida).
Apoyo logístico: El Comando Sur de los Estados Unidos ha movilizado buques de guerra y aeronaves, incluyendo aviones C-17 y MV-22 Osprey, para facilitar el transporte de carga, personal y la reapertura parcial de la infraestructura aeroportuaria dañada.
Canales de distribución: Los fondos serán gestionados a través de organizaciones asociadas como la Cruz Roja, Unicef, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Samaritan’s Purse y Catholic Relief Services.
Contexto de la emergencia
Los terremotos del 24 de junio, con epicentro cerca de la costa norte, han provocado una crisis humanitaria de gran magnitud. Según reportes locales, la tragedia ha dejado más de mil muertos y miles de heridos, con daños estructurales severos en zonas como La Guaira y Caracas. Estimaciones preliminares de la ONU sugieren que las pérdidas materiales podrían alcanzar los 6,700 millones de dólares, equivalente a un 6% del PIB del país.
El gobierno estadounidense precisó que, aunque este apoyo representa una cooperación excepcional en el plano humanitario, no implica un cambio en el marco de sanciones vigente, manteniendo únicamente las excepciones necesarias para que la ayuda pueda llegar de manera eficaz al terreno.






