Energía cara y fenómenos climáticos amenazan con encarecer los alimentos a escala mundial
El encarecimiento de los combustibles y los fertilizantes, junto con los efectos previstos del fenómeno climático El Niño, amenaza con agravar la inseguridad alimentaria mundial. La advertencia fue planteada por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo de Naciones Unidas (ONU) que alertó sobre la presión que enfrentan los pequeños productores y los hogares con menor capacidad económica.
Álvaro Lario, presidente del FIDA, reveló que los precios agrícolas mundiales aumentaron 13% durante el tercer trimestre y advirtió que el incremento podría trasladarse con mayor fuerza al costo de los alimentos en los próximos seis a nueve meses.
El encarecimiento de los hidrocarburos, vinculado al conflicto en Oriente Medio, ha elevado los costos de los combustibles y los fertilizantes desde la primavera; insumos son esenciales para las labores agrícolas y el transporte, por lo que sus variaciones repercuten tanto en la producción como en la distribución de los alimentos.
El impacto puede ser especialmente severo en los países en desarrollo, donde la alimentación representa una proporción considerable del gasto familiar.
El FIDA señala que los pequeños agricultores producen aproximadamente un tercio de los alimentos del mundo y pueden aportar hasta 70 por ciento de la producción en numerosos países en desarrollo. Sin embargo, suelen disponer de menos recursos para absorber incrementos repentinos en los costos de producción.
Lario advirtió que el encarecimiento de los fertilizantes puede reducir su utilización, afectar la productividad y disminuir los rendimientos de las cosechas. Los gobiernos pueden recurrir a subsidios para combustibles o insumos agrícolas, aunque estas medidas dependen de sus posibilidades presupuestarias.
A esta presión se suma el riesgo climático dado que El Niño amenaza con alterar los patrones de lluvia y elevar las temperaturas en distintas regiones. El titular del FIDA señaló pérdidas de cosechas de maíz y frijol en zonas de América Central, particularmente en El Salvador y Honduras.
Hasta el momento, se ha hecho público que países del G7 se comprometieron a movilizar 2 mil 500 millones de dólares para apoyar a naciones expuestas a la inseguridad alimentaria, con atención especial a los fertilizantes. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional ha recomendado medidas focalizadas para proteger a los hogares vulnerables.







