Escudo de las Américas: 15 países de la región acuerdan cercar al narco
Washington, Estados Unidos.- La alianza Escudo de las Américas, liderada por Estados Unidos, propuso este martes sancionar de forma colectiva a 24 organizaciones del crimen organizado. La coalición califica a estos grupos como “una amenaza inmediata y compartida” para la seguridad del hemisferio.
“Anunciamos hoy la primera acción conjunta (…) para enfrentar el flagelo del narco-terrorismo”, señala el comunicado oficial emitido tras una reunión de líderes celebrada en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Con este acuerdo, los países firmantes buscan congelar activos, imponer restricciones migratorias y de visado, e imputar responsabilidad penal a quienes presten apoyo logístico o material a las bandas criminales.
El grupo nació en marzo pasado en Florida a iniciativa de Donald Trump y reúne a sus aliados conservadores en la región. Recientemente, Perú, Chile y Colombia formalizaron su incorporación al bloque.
El modelo de sanciones de EE. UU. busca expandirse a la región
Estados Unidos utiliza desde hace décadas herramientas jurídicas y financieras para castigar a grupos armados y actores que amenazan sus intereses. A través de su “lista negra”, Washington bloquea el acceso de personas y empresas sancionadas al sistema bancario y comercial.
Esta propuesta pretende extender, por primera vez, este esquema a una quincena de países de América Latina y el Caribe.
Los 24 grupos incluidos en la medida ya cuentan con sanciones individuales de Washington. La lista abarca desde la Mara Salvatrucha (El Salvador) y el Tren de Aragua (Venezuela), hasta los principales carteles mexicanos, las bandas brasileñas PCC y Comando Vermelho, los grupos armados colombianos como el ELN y la organización peruana Sendero Luminoso.

Para articular estas acciones, los firmantes solicitarán formalmente al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un mecanismo de defensa mutua creado en 1947.
Durante su intervención en la ONU, Donald Trump advirtió que su administración no permitirá que las amenazas proliferen en la región. “De ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual”, aseguró, tras reiterar la clasificación de estos grupos como “organizaciones narcoterroristas”.
Desafíos legales y tensión por el uso de la fuerza
Organizaciones de derechos humanos cuestionan la asimilación entre crimen organizado y terrorismo. Sin embargo, Trump comparó a los carteles de la droga con “el Estado Islámico” y afirmó ante la Asamblea General que sus integrantes merecen la “ejecución, el exilio o la detención”.
En el último año, el Pentágono ha intensificado su ofensiva mediante ataques con drones y bombardeos aéreos contra sospechosas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, operaciones que dejan más de 200 muertos.
A la par, la cooperación transfronteriza aumenta en la región: Ecuador y Colombia realizan patrullajes conjuntos y las deportaciones entre países vecinos se aceleran.
Sin embargo, el plan enfrenta obstáculos políticos y normativos. El comunicado reconoce que cada nación aplicará las medidas “en función de su legislación”. Además, convocar al TIAR requiere consenso en la OEA, donde países como México y Brasil suelen objetar la agenda de Washington, mientras que miembros del Escudo como Belice y Bolivia no forman parte de dicho tratado.








