
Exige CCE y COE mantenimiento a la infraestructura hidráulica capitalina
Luego de los estragos que generaron las lluvias en distintas zonas de la ciudad de Puebla el pasado 28 de junio, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) demandó a la autoridad municipal emprender acciones inmediatas de mantenimiento a la infraestructura hidráulica de la capital.
En un comunicado, el organismo destacó que la limpieza y el desazolve de ríos, barrancas, vasos reguladores, colectores y drenajes pluviales deben realizarse cuanto antes, pues la temporada de lluvias en Puebla todavía no concluye y, de hecho, es durante los meses de agosto y septiembre cuando las precipitaciones son más intensas.
“De la misma forma, es indispensable avanzar hacia soluciones estructurales, por lo que consideramos prioritario impulsar los estudios técnicos necesarios de las cuencas hidrológicas y del comportamiento de los escurrimientos urbanos que permitan identificar zonas estratégicas para la construcción de nuevos vasos reguladores, así como otras obras de retención y control pluvial que incrementen la capacidad de la ciudad para enfrentar eventos de lluvia cada vez más severos”.
El organismo también pidió a los ciudadanos asumir con responsabilidad el cuidado del espacio público, evitando tirar basura y participar en jornadas de limpieza, a fin de contribuir a la solución del problema.
Por su parte, César Bonilla Yunes, presidente en Puebla del Consejo Nacional de Organismos Empresariales (COE), mencionó que las lluvias del pasado 28 de junio evidenciaron que las labores preventivas actuales han sido insuficientes para mitigar el impacto de la temporada de lluvias.
Dicha situación se tradujo en inundaciones y encharcamientos críticos que colapsaron la movilidad y la actividad económica en puntos clave de la ciudad, afectando además el patrimonio de las familias, debido a los daños que sufrieron sus negocios y fuentes de empleo.
El empresario señaló que el sector empresarial ha comenzado a evaluar los daños, registrando afectaciones directas en locales comerciales, bodegas y oficinas ubicadas en el primer cuadro de la ciudad, así como en colonias de la periferia de la capital poblana.
“Las inundaciones del día domingo no solo afectaron el flujo de clientes en un día clave para el comercio, sino que dañaron mercancía, mobiliario y estructuras en diversos negocios. A esto se suma el drama humano de decenas de familias poblanas que vieron cómo el agua ingresaba a sus viviendas y vehículos, dañando su patrimonio“.






