Invita Claudia Sheinbaum a Felipe VI al Mundial 2026
La mandataria busca acercamiento con España tras reconocimiento de abusos en la Conquista y tensiones recientes entre ambos países
AFP
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum invitó al rey de España Felipe VI a asistir al Mundial de fútbol 2026 que se celebrará en parte en México este verano boreal, anunció este miércoles la Casa Real.
Este gesto, “recibido con agrado” por el soberano, se produjo después de que Felipe VI reconociera el lunes que hubo “mucho abuso” durante la conquista española de América, una declaración inédita sobre este tema que genera tensiones con varios países, incluido México.
Según la Casa Real española, Claudia Sheinbaum escribió una carta a Felipe VI indicando que el Mundial 2026 “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España”.
Unos lazos bilaterales “forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos”, señaló Sheinbaum en la misiva.
En su comunicado, la Casa Real española destacó la “relación fraternal de amistad” entre los dos países.
El lunes, Felipe VI admitió que hubo “muchos abusos” durante la conquista española de América pese al “afán de protección” de los Reyes Católicos hacia los indígenas, unas declaraciones inéditas por su parte sobre ese asunto.
Las relaciones entre México y España se tensaron desde 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta a Madrid exigiendo a la Corona una disculpa por los abusos cometidos durante la Conquista.
Sheinbaum mantuvo el reclamo de su antecesor y no invitó al rey a su investidura en 2024. En respuesta, España no envió representantes a la ceremonia.
Esta fue la primera vez que Felipe VI aborda este tema desde que estalló la polémica con México.
En octubre pasado, al inaugurar precisamente la exposición que este lunes visitó Felipe VI, el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares reconoció el “dolor e injusticia” causado a los pueblos originarios en América.
La presidenta mexicana saludó esas palabras y dijo que eran el “primer paso” del gobierno de España para reconocer los abusos cometidos.
Pocos días después, el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, aseguró que normalizar las relaciones con México era una “prioridad”.
Mesoamérica, una región que comprendía partes de México y Centroamérica, tenía una población estimada de entre 15 y 30 millones de personas cuando el conquistador Hernán Cortés llegó en 1519 con un ejército de varios cientos de hombres, trayendo caballos, espadas, armas de fuego y también enfermedades como la viruela.
Tras un siglo de batallas, masacres y epidemias, solo quedaba entre uno y dos millones de habitantes autóctonos.







