
La moda indígena de la presidenta
Irma Sánchez
Ya lo dijo el New York Times “la presidenta de Mexico Claudia Sheinbaum es una de las mujeres con más estilo de estos días”.
Declaración que conociendo a la mandataria, ni busca, ni buscó, ni le interesa, ni le preocupa, le vale y no le hace cosquillas.

Pero la declaración, la distinción, ya quedó registrada en las páginas de la historia.
El hecho se da justo en el momento en el que la presidenta extrema con su equipo la relación con los Estados Unidos, cuando el presidente de la poderosa nación vecina quiere dominar al mundo desde su oficina oval de la Casa Blanca en Washington.
Lo que pasa es que el New York Times tiene una línea editorial variada y resguarda el espacio para atender necesidades y gustos de todos sus seguidores.
Esta distinción de que es objeto la presidenta de la nación azteca, dio la oportunidad de conocer al equipo que se hace cargo de su vestimenta principalmente de lunes a viernes de todas las semanas del año.
Si usted observa a la mandataria cada mañana en su conferencia de prensa (como yo que tengo que estar atenta a sus declaraciones, anuncios y reportes) va a darse cuenta de que “nunca repite” lo mismo en primavera, que en verano, en otoño o en invierno.
Cada mañana luce fresca y un outfit diferente.
A veces vestido, otras traje sastre, con falda, con pantalón; siempre sobria sin accesorios para darle protagonismo a los bordados mexicanos.
La responsable de los diseños de este estilo es Olivia Trujillo, una mujer sencilla que ha logrado con su talento y un equipo de costureras y de buscadoras de bordados, un estilo que ya trascendió internacionalmente.

Este equipo entrega semanalmente las prendas que definen e identifican a la presidenta.
Pero lo más importante es que así la mandataria ya impuso una corriente de moda indígena, sin extravagancias, sin excesos, con respeto y con mucho orgullo.
Es oportuno destacar que la espigada figura de la mandataria permite el lucimiento de cada prenda confeccionada exprofeso para ella.
Con este estilo el trabajo de las bordadoras mexicanas vive su mejor momento y queda visibilizado su arte generalmente regateado, fenómeno que ahora cambiará gracias a la ropa de la presidenta Claudia Sheinbaum que lo mismo la luce para sus reuniones en Palacio, que para salir de gira, para grandes recepciones como el que lució para su toma de posesión en color crema con una cenefa de colores brillantes en la falda del lado derecho, para darle protagonismo a la banda presidencial.





