
La ola de calor asfixia Europa y pone a prueba las redes eléctricas
Una histórica y sofocante ola de calor mantiene en alerta máxima a gran parte de Europa, registrando temperaturas récord que han encendido las alarmas sanitarias y colocado a las redes eléctricas y de distribución energética del continente bajo una presión sin precedentes.
El incremento térmico, que ha superado los 40 grados Celsius en diversas regiones del sur y centro de Europa, ha disparado el uso de sistemas de aire acondicionado y refrigeración en millones de hogares y comercios. Este repunte masivo en el consumo energético ha obligado a los operadores de los sistemas de transmisión a activar protocolos de emergencia para evitar apagones masivos y sobrecargas en las subestaciones.
Expertos en energía advierten que la situación se complica debido a que las altas temperaturas también disminuyen la eficiencia de las líneas de alta tensión y limitan la capacidad de enfriamiento de varias centrales térmicas y nucleares.
Ante este panorama, los gobiernos locales han emitido recomendaciones a la población para moderar el consumo eléctrico en las horas pico, al tiempo que los servicios de salud refuerzan la atención para prevenir golpes de calor, especialmente entre los sectores más vulnerables de la población.







