
Miles de estadounidenses salen a las calles a manifiestan contra Trump
Decenas de miles de manifestantes salieron el sábado a las calles de las principales ciudades de Estados Unidos en contra de las políticas de Donald Trump, en las protestas más masivas contra el republicano desde su vuelta a la Casa Blanca a finales de enero.
Los manifestantes se congregaron en Washington, Nueva York, Houston, Los Ángeles; y en estados como Florida o Colorado. Rechazan los recortes de personal gubernamental, los nuevos aranceles comerciales y la erosión de las libertades civiles.
Una gran pancarta que rezaba “¡QUITA TUS MANOS!” se extendía a pocas manzanas de la Casa Blanca. Los manifestantes portaban carteles con consignas como: “¡No es mi presidente!”, “Ha llegado el fascismo”, “Detengan el mal” y “Quita tus manos de nuestra Seguridad Social”.
Jane Ellen Saums, de 66 años, dijo que estaba aterrorizada por la campaña de precarización de la administración federal que lleva a cabo Trump de la mano del multimillonario Elon Musk.
“Es extremadamente preocupante ver lo que le está sucediendo a nuestro gobierno, (…) todo está siendo totalmente atropellado, todo, desde el medio ambiente hasta los derechos personales”, se quejó esta trabajadora inmobiliaria.
En un momento de creciente resentimiento mundial contra el presidente republicano, también hubo manifestaciones en capitales como París, Berlín, Roma y Londres.
Una coalición compuesta por decenas de grupos de izquierda, como MoveOn y Women’s March, convocó las manifestaciones bajo el lema “Quita tus manos” en más de 1.000 ciudades y municipios estadounidenses.
Los organizadores de la última manifestación en Washington pronosticaron la asistencia de unas 20.000 personas, pero el sábado por la tarde dijeron que llegaron muchos más.
“Han despertado a un gigante dormido, y todavía no han visto nada”, dijo el activista Graylan Hagler, de 71 años, a la multitud congregada. “No nos sentaremos, no nos callaremos y no nos iremos”.
Hasta la tarde del sábado, las manifestaciones fueron mayoritariamente pacíficas.
Mientras Trump continúa su revolución en Washington, su índice de aprobación cayó a su nivel más bajo desde que asumió el cargo, según encuestas recientes.
Pese al rechazo global a su imposición de aranceles y del creciente resentimiento de muchos estadounidenses, la Casa Blanca les ha restado importancia a las protestas.
El presidente republicano, todavía muy popular entre sus bases, no da señales de ceder.