
Omar García Harfuch el “sex symbol” que apunta a la presidencia
AFP
Omar García Harfuch transitaba por un barrio acomodado de Ciudad de México cuando pistoleros acribillaron su camioneta con 400 disparos. Sobrevivió a un atentado que se suma a una historia marcada por el terciopelo, la adversidad y la mano dura contra el crimen.

La mayoría se refiere al secretario de Seguridad de México por su segundo apellido: Harfuch, un policía que odia el escritorio, hijo de una famosa actriz de telenovelas, María Sorté, que lo crió sola, y del director de la temida policía política en la década de 1970.
Bien parecido, alto y elegante, el secretario de Seguridad Ciudadana combina ese aspecto con una presencia ruda y seria ante las cámaras, respaldada por la reducción de los homicidios en México.
De 44 años, comienza a sonar como posible candidato a sustituir a la presidenta Claudia Sheinbaum en el lejano 2030.

Para ello, será clave el resultado de su cada vez más firme estrategia contra los cárteles. También una campaña informal de imagen que lo acerca a los mexicanos, salvando el distanciamiento de la gente que le impone su cargo por motivos de seguridad.
Comerciantes informales venden toallas, camisetas y otras mercancías en las que aparece su rostro en un cuerpo con pectorales y abdominales muy marcados: es el “Batman mexicano“, como lo apodan sus seguidores por su lucha contra el crimen.
El secretario evade siempre el tema de su imagen.






