
Rechazo
Para nada me considero alguien osado, con arrojo, “aventado”.
Si hay alguna característica, por lo general negativa, que trato siempre de estar muy consciente para no caer, es mi exceso de análisis, cálculo, tiempo de resolución para temas que, como lo mencionan algunos maestros: “si no fuera por miedo hubiera hecho algo distinto”.
Que desagradable e incomodad sensación, con los años he aprendido, es el arrepentimiento, el quedarte con la duda del “qué hubiera pasado si…” (y peor aun cuando el tiempo te muestra que tenías razón, pero en su momento no quiste probar).
Ser rechazado, escuchar un no por respuesta, obtener un resultado por debajo de lo esperado, que quede en evidencia tu incompetencia hoy, entiendo y estoy convencido, es el único camino para el crecimiento.
Si siempre ganas y eres alabado, estás eligiendo el entorno equivocado.
El rechazo perfecciona, el rechazado con humildad y trabajo crece por naturaleza.
¿Por qué elijo este tema?
Porque la historia (que muchos catalogan como “éxito”) de que vengan a jugar a Puebla dos Selecciones tan queridas e importantes por su historia, arraigo y jerarquía, no es más que una historia llena de rechazos.
El resultado es bonito y, siempre alerta de ello, el triunfo ciega, pero sobre todo, confunde al que no conoce la historia completa.
Las redes sociales, considero la mayor fuente de información para jóvenes hoy en día, es una clara muestra de ello, solamente vez una parte y, el joven con la poca madurez propia de la edad, se encarga de “rellenar” como Dios le dé a entender, la otra parte de la historia, generalmente de forma errónea, superflua y con nulo argumento de todo lo que podría haber detrás.
Para que Javier Aguirre y Luis de la Fuente nos dieran el sí, hubo otros 10 entrenadores que me dijeron no y, contados están, otros ocho que ni exponer me dejaron.
Una relación de 18 a 2, ¿Valió la pena?
En este momento te digo sí, pero Aguirre y de La Fuente fueron el 19 y 20, recorrer los primeros 18 pasos me queda clara fue necesario, no para que México y España aceptaran, para entender que el rechazo te acerca a tu meta, que el fracaso te pone en tu lugar, pero jamás debe de paralizarte.
Íbamos en busca de cobre (ser campamento base) y encontramos oro (partidos amistosos de nivel), “picamos” 18 veces con el mismo discurso; todos los beneficios que ofrecía Puebla para que una selección entrenara 6-8 días previo al mundial y, al final, descubrimos que lo que ofrecíamos valía más para juegos de preparación.
De la primera frase de este párrafo la palabra clave es “buscar” que viene de la osadía, arrojo, valentía, ambición de querer algo más y estar dispuesto a tropezar.
Hoy, me duele mucho verlo y lo detecto enseguida porque yo era (un poco sigo siendo evidentemente) así, los jóvenes prefieren no intentarlo, no entregarse, olvidarse del compromiso no por flojera, sino por esa “vergüenza” de quedar evidenciados tras un rechazo. Medio se comprometen y medio se entregan para, así, tener la excusa que quizá lo hubieran logrado de haberse entregado con todo.
“No me rechazaron, ni lo quería tanto”.
Qué pena me da ver eso, si no vas con todo no te inscribas, ni te acerques a husmear, mucho menos a emitir un juicio de quien sí lo está BUSCANDO (con mayúscula porque cuando se BUSCA solamente vale ir con todo).
Corea, Sudáfrica, Uzbekistán, Colombia, Venezuela, Cabo Verde, Panamá, Japón, entre otros, ME dijeron que no.
Qatar, Suiza, Marruecos, Paraguay, Uruguay, Ghana, Austria (recuerdo perfectamente las caras de cada uno) ni siquiera ME escucharon.
- México y España NOS dieron el sí; para el Estado y su gente será una alegría, para mí, el valioso aprendizaje que siempre vale la pena intentarlo (por evitar el ruin sentimiento del arrepentimiento) y, mientras lo intentas, solamente vale la pena ir en una pieza, completo tu ser.







