
Tianguis de Texmelucan genera afectaciones entre la población
Mariadna Sosa
Más allá de su relevancia comercial y económica, el tianguis de San Martín Texmelucan, Puebla es considerado uno de los más grandes de América Latina y con más de 32 años de existencia, durante décadas diversas afectaciones entre la población han sido relacionadas con la acumulación de basura, contaminación y problemas de movilidad.

De acuerdo con habitantes del municipio, cada lunes, tras la instalación y retiro de comerciantes, diversas vialidades y espacios públicos quedan cubiertos de bolsas de basura, restos de comida, cartón, plástico y otros desechos que afectan la imagen urbana y generan molestias entre vecinos y transeúntes.
Los texmeluquenses señalan que, además del mal aspecto que dejan las calles, los residuos provocan malos olores, presencia de fauna nociva y complicaciones para peatones y automovilistas, quienes deben transitar entre desperdicios y zonas parcialmente obstruidas. También afirman que, en temporada de lluvias, la basura llega a tapar alcantarillas, ocasionando encharcamientos e incrementando los riesgos sanitarios.
Según los ciudadanos, los residuos permanecen durante varias horas antes de ser retirados por personal del servicio de limpia, situación que agrava aún más el problema y genera inconformidad entre quienes viven o trabajan cerca de las zonas donde se instala el tianguis.

Aunque reconocen que esta actividad representa una importante fuente de ingresos para cientos de comerciantes y una fuerte derrama económica para el municipio de San Martín Texmelucan, consideran necesario reforzar las medidas de limpieza y orden para equilibrar la actividad comercial con el bienestar de la población.
Asimismo, pidieron a las autoridades municipales implementar estrategias más eficientes para reducir la contaminación que genera el tianguis, además de promover una mayor responsabilidad entre comerciantes, ciudadanos y visitantes para mantener limpias las áreas donde se instalan los puestos.
Los habitantes señalaron que, con acciones coordinadas y una mayor vigilancia, sería posible disminuir las afectaciones a las calles, mejorar la imagen urbana del municipio y garantizar mejores condiciones para quienes diariamente conviven con esta actividad comercial.






