
Todo se compra, todo se vende: Hasta el vientre de la madre
<<La ciencia no piensa>>.
La ciencia no se piensa así misma,
sino que va hacia adelante estableciendo,
ante todo, lo verificable,
que es una típica elemental.
Pero la pregunta del porqué y
el para qué de la ciencia o
de las distintas disciplinas es
una pregunta que
corresponde a la filosofía”.
José Pablo Feimann
Indudablemente el avance de los inventos y descubrimientos por parte de la ciencia son impresionantes, a veces, sin límite alguno, pero sobre todo cuando no hay límite a los avances científicos es cuando se pone en riesgo a la humanidad, por ello es que se ha sostenido desde el campo de la filosofía, que: “la ciencia se hace sin conciencia”, es decir los científicos no se ponen a pensar cual es el uso y las consecuencias que tendrán sus inventos o descubrimientos. Silvino
Hoy, se nos ha distraído con lo impresionante que es la inteligencia artificial porque de unos pocos años a la fecha soltaron esa tecnología para la población, de manera muy económica, incluso, su uso gratuito para ir forjando la necesidad de su uso y con el tiempo, el costo que representará esa tecnología, que se volverá indispensable para todos los campos de acción de los seres humanos.
En la historia se dice que cuando se perfeccionó el diesel, en China se regalaban lámparas, linternas que requerían de ese combustible, una vez que existía un buen número de esas luminarias en la población, se aumentó el cobro de ese combustible, eso sucederá con la inteligencia artificial, nada nuevo que pueda sorprendernos si repasamos lo que ha sucedido en la historia.
Pero, lo que se ha dejado a un lado dentro de los medios de comunicación y de la población en general como algo que se debería de comentar, es el avance impresionante de los estudios científicos, tecnológicos sobre la fertilización humana, al grado de que ya desde hace algún tiempo se tiene en el mercado, generalmente de forma subterránea, es decir, en el mercado negro, la posibilidad de comercializar los vientres de las mujeres a lo que se denomina como: subrogación del vientre, vientre de alquiler, renta de vientre, madre suplente, madre de alquiler, madre sustituta, y que se logra gracias al avance de la fertilización humana. Y, que consiste en un método de reproducción asistida en el que una mujer acepta gestar y dar a luz a un bebé para otra persona o personas, para parejas, matrimonios, incluso matrimonios del mismo sexo, quienes se convertirán en padres legales y “naturales” una vez que nazca el bebe, lo cual en muchos países no se encuentra regulado por el Estado, no se prevén legislaciones al respecto, ni permisiones, menos aun prohibiciones, en cambio, en otros sitios se permite, se encuentra regulado y ha abierto un mercado para las mujeres de aquellos lugares.
Las razones para que se pueda dar esta subrogación del vientre de la mujer, y el impresionante mercado que se ha abierto al respecto, sobre todo de clientes con capacidad económica desde luego, particularmente de países del denominado primer mundo, se debe en primer lugar, a la falta de oportunidades, la situación precaria, falta de conciencia y conocimiento de las consecuencias al respecto en las mujeres que aceptan poner a disposición su vientre, por ello es que son convencidas por sujetos que trabajan propiamente como empresas para que se involucren en ese “negocio” estas mujeres que son previamente inspeccionadas, analizadas, y una vez que se inicia el proceso, sumamente vigiladas en su alimentación, estado físico, etc., es más resulta que muchas ocasiones, para cuidar al producto, son aisladas de sus comunidades, para evitar contagios y enfermedades, desde luego que para la pareja o la persona que contrata a esa mujer vía estos intermediarios, es un costo sumamente elevado, por ello es que se ha abierto un mercado al respecto de esta actividad que deja en entre dicho muchas interrogantes sobre la buena procedencia de estas acciones.
Un caso emblemático reciente sobre este mercado es que en Ucrania, que dicho sea de paso es de los países más pobres de Europa, está permitido legalmente la subrogación del vientre, por ello es que, en los primeros ataques rusos sobre ciudades ucranianas en el año de 2022, quedaron en sótanos atrapados bebes que debían ser entregados a sus padres biológicos extranjeros, (que pagan aproximadamente a esas mujeres 20 mil dólares) y que estaban impedidos para entrar al país y salvar a estos bebes de los cuales las mujeres que los procrearon murieron o quedaron severamente heridas en esos bombardeos.
Hay que considerar que la iglesia católica rechaza este tipo de acciones, al igual que el aborto, en este caso de la subrogación del vientre, considera que es una violación grave a la dignidad humana de todos los que participan, la mujer en primer término, que usa su cuerpo como una mercancía, desde luego los intermediarios sin escrúpulo alguno, la pareja o persona que contrata de todos estos se pone en entre dicho su accionar, pero sobre todos se viola la dignidad humana del producto desde su gestación.
Sin embargo, se ha tratado en el ambiente mundial de normalizar esta práctica, al grado de que sea tarde o temprano regulado por las leyes de más países y normalizado en la economía global, por ello es que se ha puesto en el aparador mundial que hay una serie de personajes famosos que se han convertido en consumidores de vientres maternos, es el caso del futbolista Ronaldo, los artistas Cameron Díaz, Saraha Jessica Parker, Robert de Niro, y otros más, como para demostrar que es un consumo normal, tal y como se iniciaron las cirugías estéticas y se comercializaron hace mas de 50 años.
Un trabajo muy bien elaborado al respecto de este tema, su ámbito ético, jurídico, hechos de lo que está sucediendo y pudiera pasar, es el libro del Dr. Agustín Antonio Herrera Fragoso: “El decorado de la gestación subrogada”, de Tirant Humanidades, editado en este año de 2026, aquí en México que, con el valor de un intelectual, está denunciando que desafortunadamente, esta es una de las consecuencias de seguir comercializado todo lo que se nos pone enfrente. (Web: parmenasradio.org)







