
Transforma puente de Valsequillo la movilidad de San Baltazar Tetela
El Puente de la Transformación, con una longitud de 480 metros lineales, conecta de forma directa a San Baltazar Tetela con la zona sur de la ciudad de Puebla. La obra comenzó a transformar la movilidad de más de 15 mil habitantes de esta junta auxiliar y, de manera indirecta, beneficia a más de 1.7 millones de personas al facilitar la conexión con la Mixteca poblana.
Antes, cruzar la presa de Valsequillo en panga o rodear por el camino viejo implicaba trayectos de más de 50 minutos, además de riesgos durante la temporada de lluvias y tiempos de espera considerables. Con el nuevo puente, el traslado se reduce a un minuto y medio en vehículo y a solo cuatro minutos a pie, sin depender de los niveles de la presa, que en ocasiones obligaban a suspender el servicio de panga por motivos de seguridad.
Ahora, el paso es permanente las 24 horas del día y no registra cierres por el nivel del agua. La infraestructura cuenta con dos carriles de circulación, banquetas amplias y alumbrado público.
Productores de flor y nopal, así como mujeres artesanas dedicadas al bordado de servilletas y otros comerciantes, han reducido costos y tiempos de traslado para llevar sus productos a los mercados de Puebla y de la Mixteca poblana. Además, las ambulancias y los servicios de emergencia ahora tienen acceso inmediato a la zona. Anteriormente, los tiempos de respuesta podían superar los 50 minutos para llegar a una consulta médica o atender una emergencia.
El Puente de la Transformación es una realidad, no solo conecta caminos, conecta vidas. #Puebla #PorAmorAPuebla🫶🏻 pic.twitter.com/v4jG8c3unv
— Tribuna Noticias ⚽️ (@NoticiasTribuna) July 13, 2026
En materia turística, el puente facilita el acceso a la zona de la presa de Valsequillo, donde ya se proyecta un polo de desarrollo ecoturístico que podría generar beneficios económicos para las comunidades locales.
Asimismo, los operadores de la antigua panga han sostenido reuniones con la Secretaría de Turismo para analizar la creación de un restaurante flotante en la embarcación que durante años fue utilizada como medio de transporte por los pobladores. El proyecto sería administrado por representantes de las comunidades.
La obra requirió una inversión de 353 millones de pesos, de los cuales el 59 por ciento fue aportado por el Gobierno del Estado y el 41 por ciento por el Ayuntamiento de Puebla. Su construcción se llevó a cabo en un periodo de 11 meses.
Durante un recorrido realizado por el equipo de Tribuna, habitantes de la zona señalaron que el proyecto atiende una demanda histórica de décadas, ya que durante años dependieron de la panga para trasladarse entre ambas orillas.
Algunos pobladores incluso lo han bautizado como el “Puente de la Unión”, debido a que ha fortalecido la conexión entre diversas comunidades y eliminó las largas filas de espera que generaba el servicio de transporte acuático.
El Puente de la Transformación ya opera en ambos sentidos y, de acuerdo con especialistas, cuenta con una vida útil estimada de 100 años. Paralelamente, el Gobierno del Estado desarrolla nuevos proyectos para impulsar el turismo y el desarrollo económico de la región.






