
La única alternativa: Free land o emprendedor
Silvino Vergara
“Para los desempleados, la falta de trabajo
significa mucho más que la pérdida
de ingresos: significa la pérdida
de un lugar en la sociedad.
El desempleo ya no es una
anomalía temporal, sino una condición
permanente de amplios
sectores de la población.”
Zygmunt Bauman
En las ultimas estadísticas en el mundo reflejan que el empleo clásico, como se conoce desde hace muchos años está decayendo, cada día es menor el número de empleados en los países del mundo occidental, por ello es que las alternativas de trabajo, de un empleo se complican cada día mas, particularmente, respecto a los jóvenes que van egresando de las universidades, las opciones son muy limitadas, sino es que son nulas en muchos de estas profesiones es casi imposible encontrar un trabajo, si bien se han incrementado el número de profesiones, de licenciaturas, de estudios, pero muchos de ellos sin contar con la oportunidad de encontrar un empleo en lo que se estudió, ya que se han especializado tanto los estudios y las licenciaturas que, por ello, se disminuyen las opciones de encontrar un empleo sobre esos estudios.
Incluso, lo que está sucediendo es que ante la ausencia de empleos para los universitarios, la alternativa es estudiar algún post-grado que lo único que provoca es que se especialicen aun más y esto hace que cada día sea más complicado encontrar un empleo, ¿Quién diría que entre más estudiado menos oportunidad de desempeñarse en un empleo sobre esos estudios?
Una prueba de esto es que las escuelas, universidades, lo que proponen últimamente a sus estudiantes no es que estudien para contar con un empleo, sino que se auto-empleen, a lo que se le ha denominado como: “emprendedores”, y esto es la alternativa de que se cuente con un mejor nivel de vida, pues para ello estudiaron, pero aun así, el esfuerzo que se hace desde las familias, desde las casas para que estudien y encuentren un empleo, pareciera que es cada día más complicado e insuficiente.
Hace algunos años a esta gran cantidad de personas se les denominaba como free-land, que no es otra cosa que trabajar por su propia cuenta, ante la ausencia de empleos sobre esos estudios, hoy se les ha puesto el mote de: “emprendedores”, que tampoco suena como empresarios, porque también últimamente es un termino despectivo para muchos.
Como se visualiza en el mundo hay cada día menos empleados, que para la idea de muchos, han sido destituidos por los avances de la ciencia y la tecnología, ahora por lo que se denomina como inteligencia artificial, que dicho sea de paso, a partir del final del covid-19, es que se expandió la propuesta de que la inteligencia artificial es la solución de muchos problemas operativos de las empresas, pero que ha quedado en el simple comercial, pues muchas de las empresas pequeñas y medianas no tienen la capacidad, el tiempo y el presupuesto de poder invertir en ese rubro.
Además, se desconoce totalmente la operación de la inteligencia artificial, cuales son sus ventajas, sus límites, el beneficio de dicha inteligencia artificial, pero en tanto, ya se encuentra en el mercado, es más, con sus limitaciones, hasta a disposición de cualquier persona sin costo alguno.
Parte del desempleo que se vive en el mundo versa sobre el interés de que se involucren las empresas en esa inteligencia artificial, por ello es que se ha incrementado la complejidad en las operaciones comerciales para que la alternativa sea por esa vía de la inteligencia artificial, incluso, las reformas laborales, lo que ocasionan es que los costos se aumenten significativamente, por lo que resulta necesario que se busquen esas salidas, como es el caso de los avances de la tecnología, que comparándola con el trabajo humano, es de mejor estándar de calidad, sin la necesidad de contar con relaciones laborales que resultan tan complicadas en los últimos tiempos, todo esos factores provocan el incremento del desempleo.
Además, para las empresas el contar con un emprendedor, con el que no hay relación laboral, ni prestaciones de seguridad social que solamente incrementan los costos, es preferible, y las opciones son muchas, sobre todo después de la pandemia, que se incorporó la postura del trabajo en casa, o bien, el trabajo por proyectos, a lo que en otros países le llaman: contratos cero horas, porque son contratos en donde no se fijan horarios permanentes, al contrario, se establece una mayor flexibilidad, pero con ello precariedad en el empleo.
Indudablemente que estamos viviendo con una realidad muy diferente a lo que se nos proponía desde la niñez: estudiar para tener un empleo, pues el contar con un empleo, con un trabajo no es ya para todos, menos para las generaciones más jóvenes que cada día vivirán más ante un mundo sin empleo. (Web: parmenasradio.org)






