Opinión

Oficio político en su máxima expresión

12 abril, 2026 11:53 am
Leonardo Torixa

La tarde del sábado en San José Chiapa dejó claro que, más allá del ruido momentáneo, los hechos pesan más que las estridencias.

Al filo de las cinco de la tarde, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, arribó al municipio poblano en medio de una agenda intensa y con resultados concretos bajo el brazo. Venía precedida por el trabajo, no por la retórica. Y eso, en tiempos donde la percepción suele imponerse a la realidad, no es un asunto menor.

El recibimiento no fue menor. Ahí estaba Leobardo Soto, líder de la CTM en Puebla, acompañado por un nutrido grupo de camioneros que, lejos de la grilla, acudieron a agradecer. El motivo: el impulso a la jornada laboral de 40 horas, una reforma largamente anhelada por la clase trabajadora y que, según se ha planteado, será implementada de manera gradual. Un gesto que habla de diálogo social y de compromisos cumplidos.

Más tarde, ya en el recinto principal y acompañada por el gobernador Alejandro Armenta, la mandataria encabezó la entrega de las primeras 240 viviendas del Programa Nacional de Vivienda en Puebla. Casas de 40 y 60 metros cuadrados que, para muchas familias, representan mucho más que concreto: son la materialización de años de espera.

Ahí, entre aplausos y consignas de “¡presidenta, presidenta!”, se coló también el contraste. Un pequeño grupo de inconformes —evidentemente azuzados por intereses políticos— intentó hacerse notar con protestas que, aunque legítimas en el derecho, resultaron desproporcionadas en el fondo. La narrativa que pretendían posicionar: la supuesta instalación de un basurero en la región.

Nada más alejado de la realidad.

Lo que se proyecta es una planta de reciclaje, sin expropiaciones, sin afectaciones ambientales, y con beneficios claros en materia de sustentabilidad. Sin embargo, en la era de la desinformación, basta una versión distorsionada para intentar sembrar incertidumbre.

Aun así, la escena tuvo un giro que vale la pena subrayar. Lejos de ignorar o confrontar, Claudia Sheinbaum Pardo optó por escuchar. Al término del evento, se acercó a los inconformes, dialogó con ellos y pactó la realización de una asamblea informativa. Política en su estado más puro: la del contacto directo, la de la pedagogía pública, la que desactiva conflictos con información y apertura.

Pero si algo marcó la jornada fue el componente humano. La voz entrecortada de una beneficiaria, quien entre lágrimas agradeció tener por fin un hogar propio, resumió lo que a veces se pierde entre cifras y discursos: el impacto real de las políticas públicas en la vida de las personas.

Como testigos de este momento estuvimos: Coral Castillo de Cañedo, presidenta de Cinco Radio, Jorge Rodríguez, director del Sol de Puebla, Alejandro Rodríguez, director de la revista Campaings and Elections, Mario Alberto Mejía, director del periódico Hipócrita Lector, y Álvaro Ramírez, conductor de SICOM Noticias, además de quien esto escribe. Voces distintas, miradas diversas, pero una misma escena: la de un gobierno que busca dejar huella en territorio.

En primera fila también destacó la presencia de Laura Artemisa García Chávez, titular de la Secretaría de Bienestar estatal, quien fue saludada con evidente cercanía por la presidenta, en un gesto que no pasó desapercibido entre legisladores federales presentes.

La gira no terminó ahí. Proveniente de Morelos, la presidenta continuó su ruta este domingo en Tlaxcala, confirmando que el ritmo no se detiene.

Lo ocurrido en San José Chiapa deja una lectura clara: cuando hay resultados, los intentos por empañarlos suelen quedarse cortos. Porque al final, entre consignas, protestas y discursos, lo que permanece es lo tangible. Y en esta ocasión, lo tangible fueron llaves entregadas, compromisos reiterados y una ciudadanía que, en su mayoría, decidió respaldar.





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