
Pilar Bravo
Un grupo de electricistas jubilados realizó por segunda ocasión una manifestación y marcha sobre la 11 Sur, con destino a las oficinas centrales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicadas en la 25 Poniente, en Puebla.
La demanda se mantiene dirigida al Gobierno Federal. En vísperas del Día del Trabajo, los inconformes pidieron que no se afecten sus pensiones, al considerar que son la retribución de años de servicio. Rechazaron cualquier ajuste y solicitaron que la Secretaría de Hacienda y la Secretaría del Trabajo revisen los casos de funcionarios que, tras poco tiempo en el cargo, reciben jubilaciones elevadas, a diferencia de quienes laboraron durante 30, 40 o hasta 50 años en campo y oficina.
Señalaron que los trabajadores operativos no cuentan con pensiones de “tres ceros” y que muchos no alcanzan siquiera los 50 mil pesos mensuales. En contraste, acusaron que algunos líderes sindicales y exfuncionarios podrían percibir montos considerablemente más altos.
Los manifestantes afirmaron que no han recibido respuesta por parte de la CFE ni del Gobierno Federal. Indicaron que hasta el 3 de abril han recibido su pensión completa; sin embargo, ante la entrada en vigor de una nueva ley en mayo, temen descuentos significativos.
Advirtieron que varios jubilados enfrentan enfermedades o discapacidades que implican gastos elevados no cubiertos por el ISSSTE, por lo que una reducción en sus ingresos afectaría directamente su economía y su salud.







