
La fiesta del arzobispo y el calor político
50 años, 18 mil 250 días de sacerdocio de don Víctor Valentín Sánchez Espinosa fueron motivo para celebrarse en grande, junto con quienes ha compartido sacramentos, confesiones, tristezas, alegrías, retos y logros.
Para la gran celebración, los amplios jardines del Seminario Palafoxiano permitieron la concentración de más de 5 mil católicos que, procedentes de todos los rincones de la arquidiócesis, llegaron con devoción y alegría para participar en una gran concelebración encabezada por el nuncio apostólico Joseph Spiteri, el homenajeado, los obispos auxiliares Tomás López Durán y Francisco Javier Castillo, así como monseñor Antony Joseph Puthenpurayil, primer secretario de la Nunciatura Apostólica, quien dio lectura al mensaje del papa León XIV para el homenajeado.

Al término de la misa, don Víctor convivió en los jardines con los feligreses que llegaron de todas partes.
Posteriormente, en el comedor del seminario, compartió con invitados que representaron a la Puebla dinámica de hoy: políticos, empresarios, académicos, rectores, artistas, presidentes municipales y personas que trabajan por una mejor ciudad.
En su mesa estuvo acompañado del nuncio apostólico Joseph Spiteri, el gobernador Alejandro Armenta y su esposa Ceci; el presidente municipal Pepe Chedraui; las senadoras Liz Sánchez y Claudia Rivera; los exgobernadores Sergio Salomón Céspedes Peregrina y Melquiades Morales Flores; así como las secretarias Laura Artemisa y Silvia Tanús, la fiscal Idamis Pastor y la directora de la Lotería Nacional, Olivia Salomón.
La pasarela política
El calor de la primavera también encendió el ambiente político en la fiesta del octavo arzobispo de Puebla.
Todo comenzó con el acercamiento de Gaby “La Bonita” Sánchez para felicitar al homenajeado. Y como por arte de magia aparecieron, listos para la foto, quienes son mencionados como posibles aspirantes a la alcaldía de Puebla: Laura Artemisa, Rafael Moreno Valle y Celina Peña.
“La famosa foto” dará mucho de qué hablar, aunque no tanto como el mensaje del arzobispo, quien subrayó al término de la comida que “quien no pasa la pelota, no sabe jugar”.
A nombre de los invitados, el presidente del Club de Empresarios de Puebla, Antonio Yitani, reconoció en don Víctor el liderazgo que ejerce al servicio de los demás.
Al podio llegó como tercera oradora la secretaria de Bienestar, Laura Artemisa, para resaltar la vocación de servicio del pastor de la iglesia poblana.
La fiesta del arzobispo continúa un día después, con la presencia de varios obispos que, una vez cumplida su misión pastoral dominical, viajaron a Puebla para sumarse al jubileo por las bodas de oro sacerdotales del octavo arzobispo de los poblanos.






