Opinión

Ratones verdes y boletos costosos

Silvino Vergara  FECHA:  14 junio, 2026

“El capitalismo tiene la mala costumbre de
apoderarse de nuestros bienes comunes
y convertirlos en un negocio.
También, de nuestros sentimientos.
El fútbol, que es un sentimiento,
nos lo robaron hace tiempo y
le transfirieron sus
valores empresariales.”

Ángel Cappa

Inicio el mundial de fútbol de 2026 y ahora como nunca antes había sucedido, está repleto de intereses económicos, en principio, la incertidumbre por parte de los que siempre fueron los promotores de que se vieran por televisión los partidos de fútbol en familia, en grupos, con amigos, compañeros, etc., es decir, los restaurantes, bares, cantinas, cafés, etc.
Estos negocios viven actualmente con esa amenaza que circula en los medios de comunicación respecto a que pudiera notificarse alguna acción del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial, si es que se están transmitiendo los partidos del mundial, sin previamente solicitar la autorización y pagar por el derecho de transmisión, imponiendo multas millonarias, lo que comprueba que, el fútbol ha perdido su esencia, que por ello era el deporte mundial, era decir fácil de entender las reglas y sumamente económico jugarlo y verlo.
Resultaba muy fácil de entender las reglas de juego, ahora se han impuesto unas nuevas disposiciones, como los excesivos cambios de futbolistas en cada partido, el intermedio supuestamente para refrescarse, que más bien, es para poner una gran cantidad de comerciales en Tv, la regla del tiempo con que cuentan los futbolistas para reanudar el partido, etc.
Pese a estas reglas, sigue siendo el atractivo principal del momento, desafortunadamente, en lugar de llenarnos de fútbol, ahora con el costo hasta para verlo por Tv, hace que esporádicamente se pueda ver algún partido de fútbol en el día, si recordamos otros mundiales, la tv abierta estaba repleta de partidos en vivo y en forma simultánea, hoy son otros tiempos, los tiempos de hacer especialmente del fútbol un simple negocio.
Y para rematar, los boletos para acudir a un partido de fútbol, se encuentran sumamente caros, precios que son hasta irrisorios. En los medios de comunicación no oficiales, demuestran que no se están llenando los estadios en el inicio del mundial, además que la propia federación de fútbol esta inflando los datos del número de personas que están acudiendo a los encuentros.
Una de las razones de tratarse el fútbol, el deporte mundial, era que, los boletos para poder acceder a un estadio eran sumamente económicas, hoy eso es algo que ha quedado en la historia.
Todo esto que se ha estado visualizando, apenas iniciando el mundial, no es otra muestra de cómo se ha modificado el capitalismo a lo largo de lo años en el mundo, ya que se ha convertido en un capitalismo meramente consumista, depredador y especulativo, es decir, que se gana el dinero no por producir, sino por especular sobre el valor de los bienes y servicios, se ganan millones de pesos por imágenes de marcas, por derechos de transmisión, es decir, por cuestiones intangibles, que es lo que ha impactado a la economía mundial, por ello es que estos espectáculos que están alejados del ciudadano de a pie puede representar que empiecen a perder el auge que tenían en el pasado, en fin el tiempo confirmará este fenómeno.
Pero, lo si sigue igual que desde hace ya mucho tiempo, lo que subsiste es la postura del futbolista mexicano de denominar tristemente a la selección mexicana como: “los ratones verdes”, que así se les nombró en el año de 1961, por un cronista deportivo, al observar como eran goleados por Inglaterra en Londres, por ocho goles a cero, que además de los goles estaban espantados los jugadores de aquel tiempo por estar en ese lugar.
Ahora, pareciera que las cosas no han cambiado, la falta de ambición de su entrenador confirma que se siguen portando ese mote de “los ratones verdes”, ya que a pesar de haber ganado por dos goles, solamente demostró que el equipo sudafricano es demasiado malo, con muy baja calidad, al grado de dar la impresión de tener el mismo nivel que el de un país del caribe en el fútbol.
Desde luego que, con otro entrenador y mucho mejor actitud de los jugadores pudieron ganar por lo menos 6 a cero, pero da la impresión que no se pueden quitar la playera de “ratones verdes” y lejos de demostrar capacidad y calidad, pero sobre todo ambición de jugar y ganar bien, seguimos con esa actitud mediocre de hacer lo estrictamente indispensable para cumplir nuestros compromisos.
Posiblemente, si viviera Octavio Paz, ese magnifico escritor de la obra: “El laberinto de la soledad”, que refleja la idiosincrasia del mexicano, diría, que este partido inaugural es el simple reflejo del mexicano, descrito en esa obra en la década de los cincuenta del siglo pasado, y que sigue tan vigente como la mediocridad de los ratones verdes y su entrenador.





Relacionados

Le podría interesar
Close
Back to top button