
Magnier gana su tercera etapa en este Giro y Vingegaard sigue tranquilo
AFP
El francés Paul Magnier ganó su tercera etapa en la edición 2026 del Giro de Italia este jueves en Pieve di Soligo, al imponerse en el esprint de un primer pelotón compuesto por unos cincuenta corredores.
Paul Magnier wins again! 🎩🥇✨#TheWolfpack | @giroditalia pic.twitter.com/s06RmCzPTt
— Soudal Quick-Step Pro Cycling Team (@soudalquickstep) May 28, 2026
Lo logró en un día de transición en la lucha por la general, donde el líder Jonas Vingegaard arrancó una hoja más del calendario camino a su probable coronación del domingo en Roma.
El danés por el momento mantiene la maglia rosa con más de cuatro minutos de ventaja sobre el segundo, el austríaco Felix Gall.
Lanzado de manera perfecta por Jasper Stuyven, su compañero en el Soudal Quick-Step, Magnier cruzó la meta por delante de dos italianos, Edoardo Zambanini y Jonathan Milan, para recuperar el maillot morado de la regularidad.
La camisa le había sido arrebatada el miércoles por el ecuatoriano Jhonatan Narváez, que solo pudo por lo tanto retenerlo un día.
Para ganarse el derecho a disputar la victoria en esta etapa accidentada, Magnier, de 22 años, consiguió sobrevivir al Muro Di Ca’del Poggio, una subida corta (1.1 km) pero muy dura (12.3 por ciento de desnivel medio), situada a diez kilómetros de la línea de meta.
En la meta, bajo la lluvia, el ciclista de Grenoble confirmó que es el hombre más rápido de este Giro en las llegadas masivas, tomando posiciones a 300 metros del final para su ataque letal.
Hoy no esperaba ganar, así que la victoria sabe todavía mejor”, declaró el ciclista que ya ganó dos etapas en el arranque de este Giro en Bulgaria, la primera en Bourgas -que le permitió ponerse líder- y la tercera etapa en Sofía.
Después pasó a un rol más secundario y eso permitió a Narváez ganar puntos en la clasificación por la regularidad, que se presenta apasionante en estos últimos días de Giro.
Magnier está ahora en la pole position para ese objetivo ya que solo queda una etapa de previsible resolución al esprint, la del domingo en las calles de Roma.
El viernes y el sábado, la montaña será la protagonista y allí se decidirá el Giro, con un Vingegaard decidido a no dejarse sorprender.







