
Mundial 2026 inicia con baja afluencia en bares y restaurantes de Puebla
El horario, el día y la información confusa sobre dónde sí y dónde no podría verse el partido provocaron que, en Puebla, se registrara una actividad moderada en bares y restaurantes con motivo de la inauguración del Mundial 2026.
En un recorrido realizado por Tribuna Comunicación, se constató que en zonas donde tradicionalmente se registra una alta afluencia, como los portales de San Pedro Cholula y la zona de antros de San Andrés Cholula, hubo establecimientos abiertos, pero no lucieron muy concurridos.
Alfredo Carrasco, propietario de un restaurante en San Pedro Cholula, comentó que la información respecto a la posibilidad de transmitir el partido inaugural fue confusa, por lo que prefirió evitar problemas. Sin embargo, consideró que un evento de esta magnitud debería representar una oportunidad para incrementar las ganancias del comercio local.
En San Andrés Cholula, la denominada “calle de los antros” lució relativamente vacía. Aunque algunos restaurantes y bares permanecieron abiertos, la afluencia también fue baja. Lilí, bartender de un negocio de cerveza, opinó que quizá el día de la semana no favoreció la asistencia de clientes.
Hacia la 1 de la tarde, a punto del silbatazo inicial, el establecimiento donde trabaja apenas tenía una mesa ocupada y, aunque ya habían atendido algunos pedidos a domicilio, el movimiento estaba lejos de lo esperado. En su caso, la mayor parte de la clientela es joven y el consumo promedio por mesa no supera los 600 pesos, según sus estimaciones.
En la avenida Juárez, otro punto de alta afluencia durante este tipo de eventos, se observó un poco más de movimiento, aunque aún escaso en comparación con años anteriores. La mayoría de los negocios todavía contaba con mesas vacías cuando transcurría la mitad del encuentro inaugural.
Grupos de amigos y compañeros de oficina que pudieron salir a disfrutar del juego acudieron a la emblemática vialidad, donde también se concentraron vendedores ambulantes de banderas, sombreros, pelucas y cornetas, quienes igualmente reportaron ventas por debajo de lo esperado.
Jonathan, vendedor de pelucas y vasos con la forma de la Copa del Mundo, consideró que la transmisión del partido en el Zócalo provocó que buena parte de la afición se concentrara en ese punto. No obstante, señaló que durante los partidos amistosos internacionales disputados en el Estadio Cuauhtémoc obtuvo muy buenos resultados en ventas.
Así, la fiesta mundialista arrancó con un regalo para la afición anfitriona, que celebró un marcador de 2-0. Tras el partido, la ciudad volvió a la rutina cotidiana: sin pelucas ni cervezas, pero con tráfico, lluvia vespertina y un buen sabor de boca.







