Acuerdo EEUU-Irán: Teherán cede con el uranio y Ormuz
París / Teherán.– En un giro histórico para la geopolítica global, Estados Unidos e Irán ratificaron la firma de un memorándum de entendimiento que busca poner fin a la guerra en Oriente Medio. El documento oficial, cuyos detalles salieron a la luz este miércoles tras la cumbre del G-7, sella un compromiso crítico por parte de Teherán: la dilución de sus reservas de uranio enriquecido y la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento progresivo de las sanciones económicas de Washington.
El pacto sellado tras la cumbre del G-7
El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó personalmente una copia del documento durante una cena en el palacio de Versalles con su homólogo francés, Emmanuel Macron. Por su parte, el gobierno iraní confirmó que la rúbrica se realizó de manera electrónica, sugiriendo que la ceremonia presencial que se había contemplado para este viernes en Suiza podría cancelarse por falta de sentido práctico.
“El texto del memorando de entendimiento de Islamabad quedó finalizado con la firma de los presidentes. Ahora es momento de poner a prueba la implementación”, declaró el portavoz del ministerio de Exteriores iraní, Esmaïl Baghaï. El acuerdo busca detener el conflicto regional desencadenado el pasado 28 de febrero, el cual ha dejado miles de víctimas en Irán y el Líbano.

Dilución de uranio y la tregua de 60 días
El texto prevé una hoja de ruta con un periodo de negociaciones de 60 días. Como muestra de reciprocidad inmediata, Washington suspenderá las sanciones a la venta de petróleo y el bloqueo a puertos iraníes. Si se logra un acuerdo definitivo al término de este plazo, todas las restricciones contra Teherán serán levantadas de forma permanente.
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A cambio, durante estos dos meses ambos países debatirán el destino del programa nuclear. Irán se compromete a aplicar un método de dilución in situ de su uranio enriquecido bajo la estricta supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). De concretarse el pacto final, EEUU y sus socios regionales facilitarán un fondo de 300,000 millones de dólares para la reconstrucción económica iraní, sin que esto implique financiamiento directo de Washington.
La reapertura controlada del Estrecho de Ormuz
El impacto económico más inmediato del memorándum recae sobre el comercio marítimo global. Irán dispondrá de un plazo de 30 días para restablecer por completo el tráfico en el estrecho de Ormuz, garantizando el paso seguro y gratuito de buques comerciales durante los 60 días de negociación.
No obstante, el negociador principal iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió en la televisión estatal que la vía marítima “no volverá a la situación anterior a la guerra”. Qalibaf enfatizó que Teherán mantiene su derecho de soberanía sobre Ormuz y que, una vez finalizado el periodo de tregua, se comenzará a exigir el cobro de peajes por los servicios de navegación.
Repercusiones en el Líbano y reacciones internacionales
El cese al fuego incluye de forma expresa el frente en el Líbano, arrastrado a la guerra desde el 2 de marzo. El secretario general de Hezbolá, Naim Qasem, calificó el acuerdo de “gran victoria” para Irán y urgió al gobierno libanés a romper sus negociaciones paralelas con Israel. Sin embargo, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, aclaró que el proceso de su país se mantiene “independiente” de lo pacto entre las dos potencias.
A nivel internacional, el G7 aplaudió el anuncio catalogándolo como una “oportunidad histórica” para frenar las aspiraciones nucleares de Teherán. China, por su parte, instó a una aplicación escrupulosa de lo firmado y a evitar injerencias externas. Tras el anuncio, los mercados globales reaccionaron con volatilidad: las cotizaciones del petróleo tuvieron un repunte momentáneo del 5% para luego estabilizarse, cerrando el barril de Brent cerca de los 80 dólares.






