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¿Mayas en Veracruz? El hallazgo del INAH que desconcierta a expertos

AFP  FECHA:  19 junio, 2026

Coatepec, Veracruz. — Un impactante descubrimiento arqueológico en el este de México ha encendido las alarmas de la comunidad científica: investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron los restos de una misteriosa edificación y una escultura con rasgos semejantes a los de la cultura maya, presentando características “nunca vistas” en el estado de Veracruz. El histórico hallazgo en el sitio Campo Viejo ya cuenta con el respaldo del Gobierno Federal; la presidenta Claudia Sheinbaum lo calificó como “muy relevante” y confirmó que se destinarán recursos inmediatos para su investigación y restauración.

Un diseño arquitectónico sin precedentes en la región

De acuerdo con los reportes oficiales del INAH, el descubrimiento consiste en una plataforma prehispánica cuyos flancos lucen piedras de forma circular, un patrón constructivo que rompe por completo con los registros de los restos hallados hasta la fecha en esta zona geográfica de México.

Es un hallazgo único, no se tiene antecedentes“, afirmó ante la prensa Lino Espinoza García, arqueólogo del INAH y uno de los coordinadores del sitio Campo Viejo, ubicado en la localidad de Coatepec.

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Los análisis preliminares indican que las estructuras datan del periodo Clásico Temprano, específicamente entre el 200 y el 600 d.C. La plataforma fue levantada con lajas y piedra caliza, decorada con líneas o figuras que asemejan cuadrados, además de las ya mencionadas piedras circulares. Alberto Vázquez, el otro arqueólogo responsable del frente de excavación, enfatizó la singularidad del monumento al señalar que no existe correlación registrada con otros lugares arqueológicos.

El enigma de la estela con rasgos “mayoides”

El corazón del misterio radica en un majestuoso monolito desenterrado junto a la estructura. Se trata de una estela de 1,88 metros de alto por 1,47 metros de ancho en su sección más amplia, con un grosor que oscila entre los 22 y 25 centímetros. Lo que ha desconcertado a los expertos es la iconografía grabada, la cual muestra a un personaje con notables rasgos de influencia maya.

La escena plasmada posee un profundo carácter simbólico. Según detalló Espinoza, en la piedra se aprecian dos personajes de élite que sostienen una jícara para recibir un fluido. Los investigadores tienen la certeza de que se trata de un líquido divino, vinculándolo directamente con el agua y ceremonias de carácter sagrado.

Rituales divinos frente a una gran sequía histórica

Los arqueólogos a cargo del sitio ya han comenzado a postular las primeras hipótesis científicas sobre el origen de esta obra. La teoría principal sugiere que la escena grabada en la estela conmemora un periodo de sequía extrema que azotó a la región durante el Clásico Temprano.

Ante la escasez del recurso vital, los gobernantes locales habrían inmortalizado este ritual donde personajes de alta jerarquía —uno de ellos portando rasgos propios de las tierras mayas— solicitan el fluido a una entidad divina. Este hallazgo abre una ventana inédita para estudiar las conexiones comerciales, culturales o migratorias entre el Mundo Maya y el territorio veracruzano que la historia oficial no había registrado.





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