
Definen colombianos este domingo continuidad de izquierda o giro conservador
La segunda vuelta presidencial enfrenta a Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella en medio de preocupaciones por seguridad y polarización.
La ciudadanía de Colombia acudió este domingo a las urnas para elegir a quien ocupará la presidencia del país durante los próximos años, en una jornada que podría marcar un cambio significativo en el rumbo político, económico y de seguridad de la nación sudamericana.
La segunda vuelta enfrenta a dos proyectos ideológicos opuestos. Por un lado, el senador Iván Cepeda, identificado con la izquierda y cercano al actual mandatario Gustavo Petro, busca dar continuidad a las políticas impulsadas desde 2022. En contraste, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella encabeza una propuesta de corte conservador centrada en el fortalecimiento de la seguridad, la reducción del tamaño del Estado y una agenda económica liberal.
La elección se desarrolla en medio de un escenario marcado por el incremento de hechos violentos atribuidos a grupos armados, atentados con explosivos, ataques con drones y el asesinato de un aspirante presidencial, situaciones que han colocado la seguridad como uno de los principales temas de preocupación para los votantes.
Durante la campaña, De la Espriella planteó endurecer la estrategia contra organizaciones criminales mediante operaciones militares más agresivas y descartar los procesos de negociación impulsados por el gobierno actual. Cepeda, por su parte, ha defendido la necesidad de mantener los esfuerzos de diálogo para la construcción de paz, aunque ha reconocido la importancia de revisar y fortalecer algunas de las acciones implementadas hasta ahora.
Los comicios también son vistos como una evaluación de la administración de Petro, primer presidente de izquierda en la historia reciente de Colombia. Mientras sus simpatizantes destacan avances en programas sociales, empleo y reducción de la pobreza, sus detractores cuestionan los resultados de la política de “paz total” y el avance de grupos armados en diversas regiones del país.
Además de los temas internos, el resultado tendrá implicaciones en la relación con Estados Unidos. De la Espriella ha expresado afinidad con posiciones cercanas a las del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que Cepeda ha defendido una política exterior más independiente. Con ello, Colombia se suma a la tendencia regional donde distintos proyectos políticos disputan el rumbo de América Latina en un contexto de creciente polarización.







