
Ballenas y aves en peligro por ola de calor
A bordo de un crucero frente a las costas de California, Sara Lesser observa decenas de delfines que juegan en la estela del barco: una rareza en medio de la actual ola de calor marina, según esta guía del acuario de Long Beach.
Durante las excursiones diarias “el número de ballenas y de delfines que observamos es menos del que veríamos en un año normal“, afirma esta naturalista a la AFP.
El recalentamiento de la superficie oceánica hace que las anchoas y sardinas de las que se alimentan estos mamíferos migren hacia aguas más frías, más profundas o más al norte.
Los delfines y ballenas “siguen su alimento“, y por tanto “tenemos menos encuentros” con estas especies, asegura.
A sus 39 años, sensibiliza a los turistas, ya que la dificultad para avistar cetáceos no es más que un anticipo de drásticos cambios en el ecosistema marino.
La temperatura en la superficie a lo largo de las costas de California es actualmente de 3 a 4 °C superior a lo normal, según la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Esta ola de calor marina se extiende ya “por casi seis meses“, dice Andrew Leising, especialista del fenómeno climático en NOAA.
El golpe de calor es preocupante pues coincide con el regreso del fenómeno de El Niño, que recalienta las aguas del Pacífico ecuatorial y desregula periódicamente el clima del planeta.
Este año, los científicos predicen que estará entre los más fuertes jamás registrados.






