
Karina alcanza categoría 4 y amenaza costas de México
El huracán registra rachas de 280 km/h y, aunque no tocará tierra, provocará oleaje elevado y corrientes peligrosas.
El huracán Karina alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson mientras avanza sobre el océano Pacífico, con vientos capaces de provocar daños catastróficos, aunque por su trayectoria actual no se prevé que toque tierra en México.
El ciclón se localiza aproximadamente a mil 640 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, y se desplaza hacia el oeste a una velocidad de 15 kilómetros por hora.
Karina registra rachas de viento de hasta 280 kilómetros por hora, de acuerdo con el seguimiento meteorológico, por lo que mantiene una intensidad considerable mientras continúa alejándose de territorio mexicano.
El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que el sistema permanecerá como huracán categoría 4 hasta el mediodía del 1 de septiembre, cuando se ubique cerca de mil 840 kilómetros al suroeste de Punta Eugenia, en Baja California Sur.
Después de ese momento, se espera que Karina pierda fuerza gradualmente hasta convertirse en un huracán de categoría 1.
¿Karina afectará a México?
Aunque la distancia y el desplazamiento del huracán hacen que no se espere un impacto directo sobre México, el ciclón sí podría generar efectos indirectos en algunas zonas costeras.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos advirtió que las marejadas generadas por Karina alcanzarán durante los próximos días sectores del suroeste de México y la península de Baja California.
Estas condiciones podrían traducirse en oleaje elevado y corrientes marinas peligrosas, por lo que existe riesgo para quienes realicen actividades en el mar o permanezcan cerca de las zonas costeras.
El fenómeno también podría generar marejadas que posteriormente se extiendan hacia las costas de California.
Las autoridades meteorológicas mantienen bajo vigilancia la evolución de Karina, especialmente por la fuerza que ha alcanzado el sistema y por los posibles efectos en el comportamiento del mar, aun cuando su trayectoria prevista lo mantiene alejado de las costas mexicanas.






