
¡Para mover el bote hay que empaparse de sol! Así comienza el día de los lémures
Con los brazos y las piernas extendidos y el abdomen apuntando directamente hacia el cielo, los lémures de cola anillada suelen protagonizar una peculiar sesión de yoga bajo el sol. Sin embargo, detrás de esta postura existe una estrategia de termorregulación que les ayuda a preparar su organismo para comenzar sus actividades.
El protagonista de este curioso comportamiento es el lémur de cola anillada (Lemur catta), una especie originaria de los bosques secos y zonas áridas del suroeste de Madagascar.
Durante las primeras horas del día, grupos de estos primates pueden reunirse en espacios abiertos y adoptar una postura que algunos investigadores y zoológicos describen como una especie de “posición de yoga”: permanecen sentados, con el vientre orientado hacia el Sol y las extremidades extendidas hacia los lados.
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Aunque no lo pareciera, la razón es tan sencilla como buscar la luz: para albergar calor. Esto debido a que la parte inferior de su cuerpo tiene un pelaje menos denso que el lomo, por lo que al exponer el abdomen directamente a la radiación solar pueden absorber calor de manera eficiente, lo que permite que los animales se calienten antes de salir a buscar alimento.
No solo se trata simplemente de que “les guste tomar el Sol”. Obtener calor del ambiente puede reducir la cantidad de energía que necesitan gastar para mantener su temperatura corporal, algo especialmente útil en los ambientes secos y variables donde viven.
Además de recibir el sol, ¿hay lideres de manada?
A diferencia de otras dinámicas de liderazgo, Los grupos las hembras dominan socialmente sobre los machos y permanecen durante toda su vida dentro del grupo en el que nacieron. Los machos, en cambio, suelen cambiar de grupo al alcanzar la madurez sexual.
Incluso su característica cola tiene una función social: posee exactamente 13 bandas alternadas blancas y negras y, cuando el grupo se desplaza, los lémures suelen mantenerla levantada como una pequeña bandera que ayuda a sus compañeros a mantenerse juntos.
¿Actitud aprendida o reacción natural?
Si bien, su peculiar “baño de Sol” podría ser una reacción netamente animal, expertos recuerdan las similitudes que albergamos con el mundo animal, ya que, mientras nosotros buscamos los primeros rayos de la mañana para despertar con una taza de café, estos habitantes de Madagascar se sientan frente al Sol y dejan que la naturaleza haga el trabajo.







