
Hasbro reprueba que usen a Optimus Prime en campaña contra migrantes
La campaña presidencial del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte polémica en el ámbito del entretenimiento y la política tras utilizar la imagen de Optimus Prime, el icónico líder de los Autobots de la franquicia Transformers, en un anuncio de carácter antimigrante.

La situación provocó una inmediata reacción de rechazo por parte de Hasbro, la compañía propietaria de los derechos de la marca.
El anuncio político, difundido a través de plataformas digitales por simpatizantes y cuentas afines a la campaña republicana, recurre a referencias de la cultura pop para ilustrar sus posturas sobre seguridad fronteriza y control migratorio.
En la pieza gráfica y audiovisual se empleó al famoso robot extraterrestre, conocido históricamente por su lema de que “la libertad es el derecho de todos los seres sintientes“, para asociarlo con mensajes de blindaje y defensa de las fronteras nacionales.
La utilización de un personaje de ficción tan arraigado en la cultura popular estadounidense para fines político-electorales y con un mensaje divisivo no pasó desapercibida.
Tras la difusión del material, representantes de Hasbro manifestaron su descontento y molestia ante el uso no autorizado de su propiedad intelectual.
Fuentes cercanas a la empresa juguetera señalaron que Hasbro no respalda ni patrocina campañas políticas de ninguna índole, y enfatizaron que las marcas y personajes de su catálogo —creados originalmente para el entretenimiento familiar y la ciencia ficción— no deben ser instrumentalizados en debates partidistas ni en discursos relacionados con políticas migratorias.
Analistas de comunicación política apuntan que el uso de personajes icónicos es una estrategia cada vez más frecuente para captar la atención en redes sociales, aunque conlleva riesgos legales por derechos de autor y daños reputacionales para las marcas involucradas, las cuales buscan desmarcarse rápidamente de controversias de esta naturaleza.
Hasta el momento, equipo de campaña de Trump no ha emitido una postura oficial respecto a los reclamos de la empresa, mientras que la discusión sobre los límites del uso de la cultura pop en la propaganda electoral continúa abierta en Estados Unidos.







