
Adios Gus
Ley de vida.
Un día llegamos y otro regresamos a la casa del señor.
Hoy nos toca despedir a un gran amigo a Gustavo Ponce de León Tobon, a quien siempre recordaremos con una sonrisa y los último años de sombrero, por una lesión en la piel.
Gustavo supo sumar y multiplicar amigos en todos los sectores.
Quien lo buscó, siempre lo encontró solidario, amable.
Originario de Guadalajara un día de la década de los sesentas llegó a Puebla para estudiar la licenciatura en Administración de Empresas en la entonces Universidad Autónoma de Puebla, desde donde comenzó a tejer amistades que le permitieron colocarse en el terreno profesional al concluir sus estudios y contar con título.
Su primera responsabilidad fue como director de la Cámara de Comercio de Puebla, cuando lidereaba al comercio organizado Esteban Pedroche de la Llave.
Al frente de la CANACO se convirtió en pieza clave para los comerciantes que le confiaban sus problemas y retos.
Años después fue invitado a dirigir la naciente Asociación de Hoteles de Puebla, donde se quedó más de 25 años, con un domino pleno del sector, al que conocía como la palma de su mano, igual que a todos los personajes del sector, a los que les allanaba de todos los problemas.
Día con día nunca falto a un café de los portales para entrevistarse con los personajes del sector y con periodistas.
Su mejor agenda siempre fue su prodigiosa memoria.
Gozaba de un gran sentido del humor, sus charlas resultaban siempre amenas cargadas de anécdotas.
Superó muchos retos, incluso el contagio del coronavirus que lo recluyó en un hospital.
Hoy un problema de circulación lo demeritó hasta cobrarle la vida.
Los comerciantes tuvieron la oportunidad de hacerle un reconocimiento hace pocos días, alentado por el presidente del comercio del centro histórico José Juan Ayala.
Manuel Domínguez Gabian presidente de los hoteleros para despedirlo lo recordó como constructor de parte de la hotelería poblana en la que deja una huella profunda, por su vocación, esfuerzo y dedicación sin límites.
Hoy Gustavo partió al encuentro con su esposa Cristy que se le adelantó unos años.
Descansa en paz Gus, te recordaremos siempre entusiasta y listo para partir.






