Así despide Huaquechula, Puebla, a sus difuntos
Huaquechula, Puebla. — Las almas de los fieles difuntos emprenden hoy su viaje de regreso a las tres de la tarde. Tras dos días de disfrutar las ofrendas preparadas por sus familias, los fieles inician su partida.
Para despedirlos, los habitantes de Huaquechula llenan las calles con el humo aromático del incienso y el copal. Además, realizan procesiones hacia los panteones guiados por el aroma y el color de los pétalos de cempasúchil, que marcan el camino de vuelta a las tumbas.
La repartición de la ofrenda
Una vez concluida la ceremonia de despedida, las familias comparten su ofrenda con los visitantes. Quienes acuden hoy a la comunidad pueden degustar platillos tradicionales como mole, tamales, hojaldras, pan de hueso y fruta fresca.

Las puertas de los hogares permanecen abiertas para recibir a todos. Como agradecimiento, los anfitriones obsequian los tradicionales “llorones”, pequeños angelitos elaborados de yeso o pan que se entregan a los visitantes como parte del banquete compartido.
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Esta celebración refleja los profundos usos y costumbres de Huaquechula y Tochimilco, donde las comunidades cierran el ciclo de la visita de los muertos y abren los brazos a los vivos.








