Irán celebra derrota electoral de Trump: atribuye un peso de rechazo a la guerra
Miles de personas se congregaron este miércoles frente a la antigua embajada de Estados Unidos en Teherán para celebrar la derrota electoral del Partido Republicano, encabezado por el presidente Donald Trump, en los comicios legislativos de mitad de mandato. La movilización coincidió con la conmemoración anual de la toma de la sede diplomática estadounidense en 1979.
Los miles de asistentes interpretaron el resultado electoral como un rechazo de la población estadounidense a la guerra contra Irán, así como a las consecuencias económicas de la política exterior y comercial de la administración Trump.
Entre pancartas de manifestación y consignas, se observaron mensajes que exigían venganza por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, quien, de acuerdo con información proporcionada por el régimen islámico, falleció durante los ataques estadounidenses e israelíes que desencadenaron la guerra regional a finales de febrero.
Si bien, el Estrecho de Ormuz ocupó un lugar destacado en los mensajes de la movilización. Esta ruta marítima, estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos, se convirtió en un instrumento de presión de Teherán y en uno de los factores asociados al incremento de los precios de la energía.
Algunos manifestantes consideraron que ese encarecimiento tuvo repercusiones en el voto estadounidense. Sin embargo, también expresaron dudas sobre la posibilidad de que un cambio en el equilibrio legislativo de Washington modifique la política de ese país hacia Irán.
Cabe destacar que el principal negociador iraní en las conversaciones con Estados Unidos, Mohamad Baqer Qalibaf, interpretó los resultados como un mensaje contra la guerra. Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos impulsados por Qatar y Pakistán para alcanzar un acuerdo entre ambos gobiernos permanecían estancados.
Finalmente, la manifestación recordó los acontecimientos del 4 de noviembre de 1979, cuando estudiantes iraníes tomaron la embajada estadounidense en Teherán, meses después de la Revolución Islámica que derrocó al sah Mohammad Reza Pahlavi.








