Fernando Gaco
05/04/2021 , 8:00 am

Cómo llevar un negocio familiar 

México es conocido por la gran importancia que tienen sus empresas familiares, así como el impacto económico que tienen en el país. Por mencionar algunas de las más conocidas: Grupo Bimbo, Grupo Carso, Femsa, Cemex, Soriana y muchas más, que cuentan con un gran reconocimiento gracias a su larga trayectoria e influencia en las diversas industrias. 

El ambiente ameno de este tipo de empresas las vuelve el lugar ideal para aprender hábitos, valores y conocimientos, y desarrollar nuestro espíritu emprendedor, sin embargo, esto se puede ver impedido por la incapacidad de sus partes de separar correctamente los dos aspectos que las conforman: familia y trabajo. 

Podríamos pensar que trabajar de la mano de nuestros familiares nos facilita las cosas, y muchas veces así es, pero si no somos cuidadosos esto podría terminar perjudicando tanto nuestras relaciones familiares como laborales, ya que cuando se mezcla lo sentimental con lo racional es muy sencillo no distinguir la línea que las divide. 

No solucionar los conflictos que surjan en el camino puede llevar a una gradual decadencia del negocio, pues los errores y equivocaciones afectan de una manera mucho más profunda y personal a este tipo de empresas. Por lo que es vital que las empresas familiares aprendan a mantener ambos lados en perfecto equilibrio. 

La regla general para lograrlo es tratar a la empresa como empresa y a la familia como familia. Suena obvio, pero no es algo tan simple de alcanzar. Algunos puntos que podemos tomar en consideración son: 

Dejar de hablar de trabajo en cuanto se llega a casa: Hay que saber darle su lugar a cada cosa y no traer a colación temas que se podrían hablar en otro momento. 

No dejar que un lado eclipse al otro: No hay que caer en la equivocación de pensar que una cosa es más importante que la otra. Hay que tratar con la misma prioridad a ambas partes. 

La unidad familiar es pieza clave: Sin el interés y apoyo de los demás integrantes de la familia será difícil superar las adversidades que seguramente habrá que afrontar en un momento. 

Escuchar a tu familia: Pedir y confiar en la opinión de tu familia ante una decisión empresarial importante que les pueda afectar puede ayudar a que en el futuro no se vean más involucrados de lo que les corresponde.  

Fortalecer los lazos familiares: La familia es el núcleo y centro de la empresa, por ello contar con lazos sólidos y fuertes influenciará de manera positiva en la empresa. 

También hay que considerar a la familia política que decide formar parte de las actividades de la empresa. En este caso la familia deberá definir de manera objetiva que puesto desempeñarán según sus aptitudes, y concretar su papel dentro de la empresa, para evitar futuros malentendidos. 

Con todo esto podría decirse que la familia política puede verse mucho más afectada por los efectos de formar parte de una empresa familiar, al ser considerados “externos” pueden sufrir prejuicios por parte de los demás familiares y encontrar muy complicado el incorporarse correctamente al negocio. Por ello no hay que olvidarse de la infinidad de posibilidades y beneficios que nos puede traer consigo el aceptar un nuevo integrante en la familia.

Sin duda alguna los negocios familiares cuentan con numerosas fortalezas que pueden garantizar su éxito sobre otros negocios. Siempre y cuando sepamos aprovecharlas y sobre todo mantener en equilibrio sus mayores atributos: familia y trabajo, los resultados que obtengamos serán más que satisfactorios.  


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