BienestarCulturaCultura HumanaInternacional

¿Duermes bien? Un buen hábito de descanso permite despertar con energía

Redacción  FECHA:  31 agosto, 2026

Dormir no solamente significa cerrar los ojos durante algunas horas y dejar que la mente divague sin cuidado. En realidad, contar con una buena calidad y regularidad del sueño son fundamentales para que el organismo se recupere, consolide recuerdos, regule el estado de ánimo y pueda funcionar adecuadamente durante el día.

Expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que para los adultos de entre 18 y 60 años se recomienda dormir al menos siete horas por noche. Sin embargo, no basta con contabilizar horas: un sueño reparador también debe ser relativamente continuo y permitir despertar descansado.

Uno de los hábitos más efectivos consiste en establecer un horario relativamente constante para acostarse y levantarse, incluso durante los fines de semana. Mantener una rutina ayuda a regular el reloj biológico y facilita conciliar el sueño.

¿Cómo se puede preparar al cuerpo (y la mente) para el momento de dormir?

Entre las recomendaciones destacan la reducción del uso de celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse puede favorecer una rutina nocturna más tranquila.

Pero no todo es el celular y cero pantallas antes de dormir. De hecho, el dormitorio también importa: mantenerlo oscuro, silencioso, relajante y fresco puede contribuir a mejorar la calidad del descanso.

Otros hábitos que pueden ayudar son evitar comidas abundantes y alcohol antes de dormir, limitar la cafeína durante la tarde y noche, realizar actividad física regularmente y exponerse a la luz natural durante las primeras horas del día.

¿Cuál es la señal que muchas personas pasan por alto?

Dormir suficientes horas y despertar constantemente cansado no debería considerarse normal.

La dificultad para conciliar el sueño, despertarse repetidamente durante la noche o sentir somnolencia y agotamiento incluso después de haber dormido pueden ser señales de una mala calidad del sueño o de algún trastorno que requiere valoración.

El descanso también tiene consecuencias durante la vigilia. Dormir adecuadamente ayuda a mejorar la atención y la memoria, disminuir el estrés y favorecer la salud cardiovascular y metabólica.

Así que, si la alarma se ha convertido todas las mañanas en una batalla campal, quizá el problema no sea simplemente la “falta de ganas de levantarse” sino una probabilidad que va más allá de cerrar los ojos y esperar a que el descanso llegue a nosotros por arte de magia.





Relacionados

Back to top button