
El exceso de información es desinformación
Silvino Vergara
“En un mundo inundado
de información irrelevante,
la claridad es poder.
…
“La censura no funciona
bloqueando la información,
sino inundándola de
desinformación y distracciones.”
Yuval Noah Harari
Nunca habíamos tenido en la historia tantas noticias de lo que sucede en el mundo con tanta rapidez y con ese exceso de medios de comunicación como ahora, en cualquier lugar podemos observar que hay noticias, datos, basta con abrir un dispositivo electrónico y contamos con información respecto a lo sucedido incluso, al otro lado del mundo, y que decir de las denominadas redes sociales, en donde todo es información desde las notas rosas de los espectáculos, hasta las noticias más sangrientas de la denominada: “nota roja”, pero, con toda esa carga de noticias: ¿verdaderamente estamos informados?
Uno de los problemas actuales son las denominadas “fake news”, que se trata de las noticias falsas, esas son las que más circulan por todos lados, por ello distorsionan la realidad, están prácticamente creadas para eso; para distorsionar la realidad, para confundir, no se sabe que está sucediendo realmente porque hay tanta información contradictoria, que hace que se encubra más la realidad, con ello la incertidumbre es la marca de nuestros tiempos.
Es más, hay tantas noticias, con tanta falsedad, que un gran número de personas tienen más el interés de no enterarse de las cosas y sucesos, prefieren no ver los medios de comunicación, no se interesan por leer las noticias, aislarse de toda la realidad es lo que provoca más tranquilidad para muchos.
Por su parte, con el paso del tiempo y los avances de la tecnología los diarios y periódicos impresos se disminuyeron considerablemente, algunos de estos ya no existen, han desaparecido, otros se convirtieron en medios de comunicación electrónicos y esto potencializó las noticias, particularmente las noticias falsas.
El ejemplo más contundente que tenemos últimamente sobre este fenómeno del exceso de información que se convierte en desinformación, es lo que sucede con las ultimas medidas legislativas en materia tributaria y en materia de defensa de los gobernados, en este último caso con las modificaciones de la ley de amparo publicadas el 16 de octubre de 2025, aparecieron en muchos de los medios noticiosos que había desaparecido el juicio de amparo, que no había más amparo para las empresas, para los contribuyentes, pero resulta que en otros medios de comunicación, totalmente contradictorios, hacen alusión de lo bondadoso que son las reformas a la ley de amparo, a los medios de defensa ordinarios, así ¿a quien le damos credibilidad?.
Y que decir de las reformas al código fiscal de la federación para 2026, en ese rubro, se desataron las noticias por muchos medios que caen en el exceso de imaginación, anuncios como que se embargaran todas las cuentas bancarias de los contribuyentes, acudirán las autoridades fiscales a cada domicilio a filmar esos domicilios, que se impondrá el impuesto sobre la renta sobre las simples transferencias bancarias, todo ello simplemente mediático que distorsiona la realidad de lo que realmente se legisló.
Pero, eso no es todo, este exceso de noticias y sobre todo distorsionadas, se presenta en todos los campos del conocimiento humano, recordemos los tiempos del covid, hace seis años, en donde se puso en tela de juicio desde la vacuna hasta las recomendaciones científicas para evitar la enfermedad, el juego de una diversidad de noticias lo que hicieron fue distorsionar la realidad.
¿Quién origina estas noticias falsas?, desde luego que, pueden tener muchos orígenes, muchos de ellos tienen que ver con que se vende muy bien el miedo, asistir a personas miedosas es un éxito confirmado, pues cualquiera se refugia en consejos que se dan sin fundamento alguno, sin que tengan bases ciertas, comprobadas, científicas, pero finalmente son un éxito económico, y esa es la clave en muchas de las ocasiones sobre esas noticias, es bien sabido que las noticias malas venden, más que la buenas noticias, esas pasan inadvertidas, por ello es que la realidad se distorsiona, en resumen, el exceso de información es desinformación. (Web: parmenasradio.org)




