Enrique planea volver a Reino Unido tras seis años de distancia
El príncipe Enrique parece dispuesto a cerrar una de las etapas más tensas de su relación con la familia real británica y regresar al Reino Unido, después de seis años de distancia voluntaria en Estados Unidos.
A sus 41 años, el hijo menor del rey Carlos III y hermano del príncipe Guillermo estaría preparando su salida de California, donde se instaló en 2020 junto con su esposa, Meghan Markle, y su hijo Archie, nacido un año antes. La pareja amplió posteriormente la familia con el nacimiento de su hija Lilibet, en 2021.
La mudanza a Estados Unidos ocurrió después de varios desencuentros con la monarquía británica y marcó el comienzo de una nueva etapa para los duques de Sussex, alejados de buena parte de las actividades oficiales de la familia real.
Durante estos años, Enrique hizo públicas algunas de las experiencias que marcaron su vida dentro de la monarquía. En su autobiografía, “En la sombra”, recordó la muerte de su madre, la princesa Diana, cuando él tenía apenas 12 años, además de abordar su complicada relación con la prensa británica y los conflictos que sostuvo con su hermano Guillermo.
El libro también expuso las diferencias que, según Enrique, surgieron entre él, Meghan y otros integrantes de la familia real, incluida la percepción de que su esposa no recibió un trato favorable dentro de la institución.
Ahora, el eventual regreso del príncipe al Reino Unido es visto como una oportunidad para recomponer esos vínculos. Para el historiador especializado en la monarquía Ed Owens, uno de los principales motivos detrás de este acercamiento sería precisamente la posibilidad de recuperar la relación con Carlos III y con otros miembros de la familia.
El experto advirtió que mantener abiertas las diferencias durante más tiempo podría tener consecuencias tanto para los integrantes de la familia como para la imagen de la propia monarquía.
La historia personal de Enrique ayuda a explicar parte de la compleja relación que mantiene con la institución. En 1997, cuando tenía 12 años, el mundo observó su imagen detrás del féretro de Diana durante el funeral de la princesa, una escena que quedó marcada en la memoria colectiva.







