Explosión en Temascalcingo: Iglesia exige mayor seguridad con pirotecnia
México.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un firme posicionamiento tras la letal explosión de fuegos artificiales durante las fiestas patronales de Santa María Canchesda, en Temascalcingo, Estado de México. El incidente, ocurrido la noche del sábado 5 de septiembre, dejó un saldo de 10 personas muertas y 64 heridas, lo que encendió las alarmas dentro de las autoridades eclesiásticas.
🚨 Tragedia en el Estado de México
Al menos nueve personas murieron y 24 resultaron heridas
Luego de que explotaran fuegos artificiales durante una fiesta patronal en Santa María Canchesdá, Temascalcingo pic.twitter.com/mNaZawg4eo
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) September 6, 2026
La vida debe estar por encima de la tradición
A través de un comunicado oficial, la cúpula católica reconoció el valor cultural y religioso que representan los festejos populares en el país. Sin embargo, enfatizó que la preservación de la integridad humana debe prevalecer sobre cualquier costumbre o celebración popular.
La CEM exhortó formalmente a párrocos, comités organizadores y familias a acatar con rigor las normas de protección civil. Específicamente, instaron a extremar los cuidados en el almacenamiento, transporte y manipulación de material explosivo durante los eventos religiosos.
Como Iglesia que acompaña y abraza a quienes sufren, nos unimos en oración por las familias de las personas que perdieron la vida y por quienes resultaron heridos tras la explosión de material pirotécnico en Santa María Canchesdá, #Temascalcingo Estado de México.
Que este dolor… pic.twitter.com/XUzszGIE3e
— CEM (@IglesiaMexico) September 8, 2026
El episcopado manifestó su respaldo al obispo de Atlacomulco, Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca, cuya diócesis acompaña directamente a los deudos y lesionados de la comunidad de Santa María Canchesda.
Asimismo, la institución encomendó la pronta recuperación de las personas hospitalizadas. Las autoridades eclesiásticas concluyeron que este lamentable evento debe marcar un punto de inflexión para consolidar una cultura de prevención permanente en las festividades religiosas de México.







