Frenazo judicial a Trump: Obligan a borrar su nombre del Kennedy Center
Redacción
En un duro golpe legal para el gobierno, un juez federal ordenó este viernes la retirada inmediata del nombre de Donald Trump de la fachada y los materiales oficiales del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas (conocido popularmente como el Kennedy Center). El fallo determina que la junta directiva de la institución actuó de manera ilegal al intentar rebautizar el emblemático complejo cultural de la capital estadounidense sin el consentimiento del Poder Legislativo.
El juez del Distrito de EE. UU., Christopher Cooper, otorgó un plazo máximo de 14 días para eliminar cualquier señalización física, digital o referencia oficial al denominado “Donald J. Trump and John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts”.
“El estatuto orgánico del Kennedy Center deja cristalinamente claro que el centro debe llevar el nombre del presidente Kennedy, y no puede ostentar ningún otro nombre formal o monumento público basado en la decisión unilateral de la junta”, sentenció el magistrado en su fallo de 94 páginas. “El Congreso le dio su nombre al Kennedy Center, y solo el Congreso puede cambiarlo”.
Bloqueo al polémico cierre de dos años
El fallo judicial responde a una demanda liderada por la congresista demócrata por Ohio, Joyce Beatty, quien también es miembro de la junta de fideicomisarios del centro. Además de la disputa por el nombre, el juez Cooper bloqueó temporalmente los planes de la administración de cerrar el complejo durante dos años a partir de este verano para realizar una polémica remodelación masiva.
La congresista Beatty celebró la resolución judicial mediante un comunicado público de gran repercusión mediática:
“El fallo de hoy afirma con razón que los esfuerzos de esta administración por cambiar el nombre y cerrar el Centro no tienen base legal. El Kennedy Center es una institución que pertenece al pueblo estadounidense, no a Donald Trump. Él ha profanado este monumento sagrado para su propia vanidad”.
El conflicto escaló el pasado diciembre, cuando la junta directiva —en su mayoría alineada con el mandatario tras una reestructuración de sus miembros— votó a favor de incluir el nombre de Trump en el título oficial. Pocas horas después de esa sesión, el sitio web fue modificado y equipos técnicos comenzaron a alterar la fachada del edificio, levantando airadas protestas de legisladores, conservacionistas e incluso de los descendientes de la familia del asesinado presidente John F. Kennedy.
La defensa de Trump apela y advierte riesgos financieros
Por su parte, la dirección del Kennedy Center anunció la misma tarde del viernes que apelará formalmente la decisión del juez. Roma Daravi, vicepresidenta de relaciones públicas del complejo, defendió la necesidad de las obras de restauración empleando los fondos gestionados por la actual administración.
Según los argumentos presentados por la defensa durante el litigio, la inclusión del nombre de Trump ha sido una herramienta clave de recaudación de fondos que ha permitido asegurar decenas de millones de dólares en donaciones privadas. Los portavoces del centro advirtieron en el tribunal que retirar el nombre del expresidente podría comprometer promesas de financiación futuras, volviendo el funcionamiento de la institución “financieramente inviable”.
La decisión judicial introduce ahora un escenario de profunda incertidumbre sobre el calendario de espectáculos del icónico recinto de artes escénicas de Washington, cuyas producciones y contratos de personal ya se habían visto alterados ante la previsión del cierre ahora cancelado.







