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Comienza la Primera Gran Feria de la Garnacha Poblana en el Paseo Bravo

  FECHA:  5 noviembre, 2026

Por: Pablo García

La cultura de calle, el maíz y el alma gastronómica de los barrios se apoderan del Centro Histórico de Puebla. La Primera Gran Feria de la Garnacha Poblana 2026 se alista para recibir a miles de comensales en uno de los pulmones urbanos más emblemáticos de la capital: el kiosco del Paseo Bravo.

Lejos de ser un simple evento de comida rápida, esta feria busca enaltecer la tradición de los antojitos populares, ofrecer un respiro económico a los productores locales y convertir el espacio público en una auténtica verbena familiar llena de sabor, música tropical, autos modificados y espectáculos.

Fechas, horarios y logística del evento

Del viernes 6 al domingo 8 de noviembre de 2026, el histórico kiosco y los corredores del Paseo Bravo, en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla, serán sede del corredor gastronómico y venta de antojitos de l 11:00 a 23:00 horas.

También habrá espectáculos musicales y conciertos estelares desde las 18:00 a 23:00 horas (con presentaciones imperdibles de son, cumbia y agrupaciones tropicales como Grupo Niche, Grupo Carro Show, Son Tepito y más).

Acceso totalmente gratuito. Los precios de la comida tendrán costos populares accesibles desde los 25 pesos, permitiendo disfrutar de una gran variedad sin descuidar el bolsillo.

Este es el cartel oficial de la Primera Gran Feria de la Garnacha Poblana en el Paseo Bravo
Este es el cartel oficial de la Primera Gran Feria de la Garnacha Poblana en el Paseo Bravo

¿Cuántos puestos de comida y qué garnachas estarán disponibles?

Se ha confirmado la participación de alrededor de 50 comercios gastronómicos y productores locales, quienes ofrecerán una amplísima gama de fritangas y delicias populares. Encontrarás un desfile imperdible de la cocina urbana poblana y regional, destacando:

    • Las tradicionales chalupas poblanas bañadas en manteca con salsa roja y verde, carne deshebrada y cebolla.

    • Las clásicas cemitas con su respectivo pápalo.

    • Los crujientes molotes rellenos de queso, requesón o papa.

    • Las icónicas pelonas (pan frito relleno de carne deshebrada, lechuga y crema).

    • Las tradicionales chanclas poblanas (pambazo bañado en caldillo de chile guajillo), además de tacos dorados, memelas y tostadas.


ENTÉRATE – Este es el cartel de 24 Quilates en la Arena Puebla.


Una de las grandes sorpresas históricas es que la palabra “garnacha” no tiene ninguna raíz prehispánica ni proviene de lenguas originarias de México.

El origen histórico: Etimológicamente, el término llegó al castellano proveniente del occitano antiguo (ga(r)nacha) y del catalán (garnatxa), vocablos que originalmente hacían referencia a un manto de pieles velloso o a una vestimenta larga y holgada (la “garnacha” que utilizaban los jueces y togados en la Europa medieval).

¿Cómo saltó a la comida? Con el paso de los siglos, el término comenzó a aplicarse en España a ciertos tipos de uvas de vendimia tardía (uva garnacha) y a vinos pesados y generosos que se acompañaban con comidas sustanciosas y grasosas.

Al consumarse la Conquista y fusionarse las tradiciones culinarias hispanoárabes y europeas con los ingredientes nativos de Mesoamérica (como el maíz y el chile), la palabra se adaptó en América Latina para bautizar a aquellos guisos populares, callejeros y fritos con “mucha sustancia”, bañados en manteca y salsa, dando origen al concepto moderno de la garnacha mexicana.

Cuál es el origen de la palabra garnacha
Cuál es el origen de la palabra garnacha

¿Cuáles garnachas tienen más historia de la que imaginamos?

Aunque todas forman parte del folclor culinario, dos de las estrellas indiscutibles de esta feria poseen un trasfondo histórico fascinante:

  1. Las Chalupas Poblanas (Patrimonio de los mesones virreinales):

Su historia se remonta al siglo XVI y XVII en los antiguos mesones y caminos reales que conectaban el Puerto de Veracruz con la Ciudad de México, cruzando obligatoriamente por Puebla. Los mesoneros buscaban crear un alimento rápido, económico y energéticos para los viajeros. Así nació la chalupa: una tortilla pequeña de maíz freída en manteca de cerdo, coronada con carne deshebrada y salsa picante. Su nombre evoca la forma cóncava de las embarcaciones (chalupas) que surcaban los canales, convirtiéndose en el antojito con mayor arraigo histórico en la Angelópolis.

2. Los Molotes y su herencia de cazuela:

Con raíces profundas en la cocina conventual y popular del centro de México, el molote —consistente en una masa de maíz oblonga rellena y frita en abundante aceite o manteca— sintetiza la maestría del mestizaje: la técnica europea de la fritura por inmersión aplicada al grano sagrado de Mesoamérica, adaptándose de forma única en cada región del país (en Puebla, caracterizándose por su forma alargada y su inconfundible textura dorada).

Imágenes ilustrativas generadas con Nano Banana Pro.




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