¿Por qué no se denuncia el abuso sexual infantil en México?
Rafael Murillo
El abuso sexual infantil en México es uno de los delitos más ocultos y menos denunciados, debido al miedo, la manipulación emocional y la cercanía entre víctimas y agresores. En la mayoría de los casos, este tipo de violencia ocurre dentro del hogar, un espacio donde las niñas y los niños deberían estar protegidos.
Un delito que ocurre en silencio
Las cifras oficiales muestran la gravedad del problema:
- 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños sufre abuso sexual antes de los 18 años.
- En 60% a 80% de los casos, el agresor es un familiar o una persona cercana.
- Solo 1 de cada 10 casos se denuncia ante las autoridades.
- El 42% de las víctimas tiene entre 6 y 12 años.
- El 64% de los abusos ocurre en el domicilio de la víctima.
El miedo, la culpa, la dependencia económica y la manipulación emocional son factores que inhiben la denuncia. A esto se suma la revictimización institucional, los procesos largos y la falta de personal capacitado.

“Me dio miedo hablar”: la historia de Jenn Vázquez
Jenn Vázquez Saldaña es sobreviviente de abuso sexual infantil. Tenía 11 años cuando fue agredida por un tío político. El abuso ocurrió en la casa del agresor, un lugar donde ella solía jugar con sus primos y donde existía plena confianza familiar.
“Siempre jugábamos juntos y nos dejaban quedarnos a dormir. Nunca imaginamos lo que iba a pasar”, relató.
Jenn no fue la única víctima. Al menos cuatro menores del mismo círculo familiar sufrieron abuso por parte del mismo agresor. Cuando intentaron hablar, la tía de Jenn protegió al agresor, desacreditó a los menores y los presionó para guardar silencio.
Hace poco más de un año, las víctimas decidieron romper el silencio en el grupo familiar de WhatsApp, donde finalmente recibieron apoyo de la mayoría de los integrantes. Jenn decidió iniciar un proceso legal contra su agresor.
¿Por qué se denuncia tan poco el abuso sexual infantil?
Expertos señalan varios factores:
- Dependencia económica o emocional hacia el agresor.
- El agresor suele ser proveedor del hogar o figura de autoridad.
- El menor no identifica el abuso o es intimidado para callar.
- Procesos institucionales largos y falta de personal especializado.
¿Qué hacer ante una sospecha?
- Creerle al menor: la mayoría no miente sobre el abuso.
- Buscar ayuda inmediata.
- Denunciar, incluso de forma anónima, al 911 o ante la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales del estado.
El abuso sexual infantil no es un asunto privado. Romper el silencio es el primer paso para proteger a la niñez y evitar que más casos queden impunes.







