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¿Qué hacer ante una emergencia? Así puedes protegerte ante escenarios de riesgo

Redacción  FECHA:  4 noviembre, 2026

El anuncio de almacenamiento de suministros, lejos de considerarse una recomendación prudente y favorecedora para la población, derivó a una oleada masiva de inquietud que rápidamente se extendió por medio de redes sociales en compañía de una pregunta base: ¿qué tipo de emergencia se debe tener en cuenta para prevenir?

Ya sean lluvias intensas e inundaciones, huracanes, sismos, interrupciones de servicios esenciales, ataques informáticos o incidentes que involucren materiales radiactivos, la prevención debe mantenerse vigente junto a una necesidad fundamental: contar con información verificable y saber qué hacer antes de que ocurra una situación de riesgo.

En México, autoridades de Protección Civil establecer un plan para responder durante las primeras horas de una contingencia, sugerencia que otros países también compartieron.

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Emergencias climáticas: cuándo evacuar y cuándo resguardarse

Ante lluvias intensas e inundaciones, se recomienda evitar cruzar calles anegadas, ríos, arroyos y pasos a desnivel, tanto a pie como en vehículo. La profundidad del agua puede ser engañosa y la corriente puede arrastrar personas o automóviles. Si las autoridades ordenan evacuar, hay que seguir las rutas indicadas y dirigirse a los refugios habilitados.

En caso de huracanes o vientos fuertes, conviene alejarse de ventanas, árboles, postes y estructuras inestables. Si se ordena evacuar una zona costera o susceptible a inundaciones, no se debe esperar hasta que las condiciones empeoren.

La regla general es sencilla: una evacuación debe realizarse cuando así lo indiquen las autoridades o cuando permanecer en el lugar represente un peligro inmediato. En otras circunstancias, el resguardo dentro de un edificio seguro puede ofrecer mayor protección.

Ciberataques: qué hacer si fallan los servicios digitales o se compromete una cuenta

Un ciberataque puede afectar desde una cuenta personal hasta los sistemas de una empresa, un hospital o un servicio público. Entre sus consecuencias pueden incluir robo de información, suplantación de identidad, fraude o interrupciones tecnológicas.

Es importante señalar que no todos los incidentes informáticos significan que existe una amenaza física inmediata. Sin embargo, si comprometen servicios esenciales, pueden complicar el acceso a comunicaciones, pagos, transporte u otros recursos.

Ante un posible ataque, se recomienda:

  • No abrir enlaces ni archivos sospechosos recibidos por correo, mensajes o redes sociales, aunque parezcan provenir de una institución conocida.
  • No compartir contraseñas, códigos de verificación ni datos bancarios con personas que los soliciten de manera inesperada.
  • Verificar la información por canales independientes, como el sitio oficial de la institución o un número de contacto previamente conocido.
  • Cambiar las contraseñas comprometidas desde un dispositivo confiable y activar la autenticación multifactor cuando esté disponible.
  • Desconectar de la red un dispositivo posiblemente infectado si se sospecha de un programa malicioso, sin borrar archivos ni evidencias que puedan ser necesarios para investigar el incidente.
  • Conservar copias de seguridad de los documentos importantes y evitar conectar respaldos a dispositivos que puedan estar comprometidos.

Incidentes radiológicos y nucleares

La expresión “emergencia nuclear” puede referirse a situaciones muy diferentes. Un accidente en una instalación nuclear, una liberación de material radiactivo y una detonación nuclear no son acontecimientos equivalentes, por lo que tampoco requieren exactamente las mismas respuestas.

Ante un incidente radiológico o accidente en una instalación nuclear, la prioridad es seguir las instrucciones de las autoridades de protección civil y de los organismos especializados. Según la situación, podrían ordenar el resguardo en interiores, la evacuación de determinadas zonas, restricciones al consumo de agua o alimentos y otras medidas específicas.

Si se ordena permanecer bajo techo, conviene entrar a un edificio sólido, cerrar puertas y ventanas y limitar la entrada de aire exterior cuando así lo indiquen las autoridades. No se debe abandonar el refugio hasta recibir instrucciones oficiales, pues una evacuación improvisada puede exponer a las personas a un peligro mayor.

En caso de una posible detonación nuclear, las recomendaciones generales de preparación civil incluyen buscar refugio de inmediato dentro del edificio resistente más cercano, alejarse de ventanas y dirigirse, si es posible, al sótano o a la parte central del inmueble. Después, se debe permanecer en el interior y escuchar las instrucciones oficiales sobre cuándo y cómo salir.

La información también forma parte de la preparación

En México, la población puede consultar los avisos de Protección Civil y las autoridades locales. En situaciones que afecten servicios esenciales, también es recomendable recurrir a los comunicados de las instituciones responsables de esos servicios.

La preparación no consiste en vivir esperando lo peor, sino en identificar riesgos razonables, organizar recursos y saber a quién acudir. Una mochila revisada, documentos protegidos y contactos de emergencia pueden ser útiles ante distintas contingencias.





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