
Reconocen empresarios argentinos pago de sobornos a dirigentes de la FIFA
Dos empresarios argentinos de marketing deportivo implicados en el escándalo de corrupción que sacudió a la FIFA admitieron este jueves haber pagado sobornos a dirigentes del fútbol internacional. Lo hicieron para asegurarse lucrativos contratos de transmisión, como parte de un acuerdo con la fiscalía estadounidense que les permitirá evitar un juicio.
Hugo Jinkis y su hijo Mariano fueron procesados tras la investigación lanzada en 2015 por las autoridades de Estados Unidos. La causa destapó una extensa red de corrupción en la FIFA que involucró a la Conmebol y la Concacaf.
El caso incluyó arrestos de altos dirigentes en Zúrich. También desencadenó una oleada de acusaciones, condenas y declaraciones de culpabilidad que transformó el panorama del fútbol mundial.
Empresarios admiten pago de sobornos
Como parte de un acuerdo de procesamiento diferido, la justicia estadounidense retirará los cargos de fraude que pesaban sobre ambos empresarios.
A cambio, los Jinkis reconocieron haber participado en un esquema para defraudar a la FIFA, la Concacaf y la Conmebol. Además, aceptaron la confiscación de 50 millones de dólares.
Según documentos judiciales, padre e hijo acordaron y efectuaron pagos por decenas de millones de dólares en sobornos a dirigentes del fútbol. El objetivo era asegurar apoyo para obtener derechos de transmisión y comercialización de diversos torneos internacionales.
Los Jinkis, copropietarios de la firma argentina Full Play, utilizaron esos pagos ilegales para asegurar contratos vinculados a competiciones como la Copa América y las eliminatorias mundialistas, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.
Este caso se enmarca en el denominado “FIFAgate”, una historia de corrupción masiva que comenzó en 1991. El FBI comenzó a investigarla con ayuda de un dirigente arrepentido, Chuck Blazer.
Blazer era miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y ex secretario general de la Concacaf. El dirigente había sido acusado en Estados Unidos de fraude fiscal.
En 2015, la fiscalía estadounidense acusó a miembros de la FIFA, Conmebol y Concacaf. También señaló a ejecutivos de marketing deportivo por su presunta participación en esquemas de soborno.
Muchos se declararon culpables. Otros murieron durante el proceso.







