
Reino Unido reafirma su soberanía sobre las Malvinas tras declaraciones de Milei y Trump
Tratándose de uno de los tópicos políticos a nivel internacional con mayor complejidad político y social, una vez más el Reino Unido reafirmó que las Islas Malvinas —Falkland Islands, como las denominan las autoridades británicas— son británicas y que su postura sobre el archipiélago es “inquebrantable”, luego de que el presidente argentino, Javier Milei, asegurara que existen “vientos de cambio” favorables a la reivindicación territorial de su país.
El secretario británico de Exteriores, David Lammy, afirmó que las islas “son británicas y seguirán siéndolo” porque, sostuvo, esa es la voluntad de sus habitantes. El ministro de Defensa, John Healey, también defendió la posición de Londres y señaló que los isleños son británicos porque así lo eligen.
Esta disputa resurge tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, y su cuestionamiento sobre la falta de apoyo militar británico a Washington. Trump también dijo que no descartaba revisar la tradicional postura de neutralidad de su país respecto al diferendo.
Paralelamente Milei interpretó esas declaraciones como una oportunidad para fortalecer el reclamo argentino; en un mensaje transmitido por cadena nacional, afirmó que “en el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo” y advirtió que cualquier amenaza vinculada con las islas “no es inocua”.
El mandatario argentino también anunció que su gobierno endurecerá las sanciones y penas contra empresas vinculadas con operaciones que Buenos Aires considere no autorizadas, además de informar sobre la creación de una base naval en Tierra del Fuego.
Sus declaraciones se produjeron en medio de la controversia por el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la compañía británica Rockhopper y la israelí Navitas en aguas situadas al norte del archipiélago. La iniciativa generó críticas en Argentina, que considera que las actividades relacionadas con los recursos naturales de las islas deben contar con su autorización.
El cruce de declaraciones también tuvo repercusiones económicas: las acciones de Rockhopper llegaron a caer alrededor de 7% en la Bolsa de Londres, aunque posteriormente moderaron sus pérdidas.
Argentina y el Reino Unido mantienen una disputa de soberanía sobre las islas desde hace décadas. Ambos países se enfrentaron en una guerra en 1982, que concluyó con la rendición argentina después de 74 días de conflicto y dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.







