Condena papa León XIV explotación y corrupción en Angola
Durante su visita a Saurimo, el pontífice criticó desigualdad, pobreza y abusos en una región rica en diamantes
Redacción Tribuna Noticias
El papa León XIV condenó este lunes la explotación y la corrupción por parte de los ricos y poderosos durante una visita al noreste de Angola, una zona rica en diamantes, insistiendo en un tema recurrente en su gira por África.
En el tercer día de visita a este país del sur del continente, el sumo pontífice llegó a Saurimo, a más de 800 km al este de la capital, Luanda.
Rodeado de numerosos agentes de seguridad, León XIV saludó a los fieles desde el papamóvil por las calles de la ciudad, de unos 220.000 habitantes, donde la Iglesia católica intenta hacer frente a una pobreza endémica y paliar las carencias de las infraestructuras públicas.
Alrededor del 44% de la población, es decir, unos 15 millones de angoleños, se identifica como católica, según un censo de 2024.
Saurimo es la capital de la provincia de Lunda Sur, una región aislada e históricamente marginada que se encuentra cerca de la mina de diamantes Catoca, de donde se extrae alrededor del 75% de los diamantes del país.
Este país, una antigua colonia portuguesa, es uno de los grandes productores de petróleo y diamantes de África. Sin embargo, alrededor de un tercio de su población vive por debajo del umbral internacional de pobreza establecido por el Banco Mundial, fijado en 2,15 dólares al día.
Angola, un país que estuvo en guerra civil desde su independencia en 1975 hasta 2002, salió muy mermado de este conflicto.
“Hoy vemos (…) que muchos deseos de la gente son frustrados por los violentos, explotados por los prepotentes y engañados por la riqueza“, declaró el pontífice en portugués durante una gran misa al aire libre.
“Cuando la injusticia corrompe los corazones, el pan de todos se convierte en posesión de unos pocos“, agregó.
Las autoridades estimaron que unas 40.000 personas asistieron a la misa y otras 20.000 participaron desde las zonas circundantes.
El papa también criticó la tiranía y la explotación en las dos primeras etapas de su viaje por África, en Argelia y Camerún, mostrando un tono más duro respecto a su estilo anteriormente más reservado.





