
Declara EEUU terroristas a bandas criminales de Brasil
Redacción Tribuna
El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves la designación de las organizaciones criminales brasileñas Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), medida que entrará en vigor el próximo 5 de junio de 2026.
El Departamento de Estado justificó la decisión al señalar que ambas bandas son las organizaciones criminales más grandes de Brasil y responsables de “orquestar ataques brutales” contra agentes policiales, funcionarios y civiles.
La designación se oficializó después de que el senador y candidato presidencial conservador Flávio Bolsonaro solicitara directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a la Casa Blanca el pasado martes, que clasificara a estas organizaciones como “narcoterroristas”, al considerar que cumplen con los requisitos para dicha categoría.
Bolsonaro, quien competirá en las elecciones presidenciales de octubre, se ha presentado como un candidato de línea dura en materia de seguridad y ha prometido acciones severas contra ambas pandillas, que desde la década de 1970 se han expandido en Brasil y controlan una parte importante del sistema penitenciario del país.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro mantiene una contienda política con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien se ha opuesto abiertamente a la designación de estas bandas, al argumentar que podría utilizarse como justificación para una eventual intervención militar estadounidense en territorio brasileño.
El Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) cuentan con decenas de miles de integrantes y redes de apoyo, según estimaciones de autoridades y expertos en crimen organizado.
En los últimos años, Estados Unidos ha aplicado sanciones y designaciones similares contra diversas organizaciones criminales transnacionales, entre ellas los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Tren de Aragua, incluyéndolos en listas de terrorismo o sanciones financieras.
Estas medidas buscan restringir sus redes de financiamiento, limitar su movilidad internacional y aumentar la presión sobre sus estructuras operativas, en el marco de la lucha contra el narcotráfico y la violencia organizada en la región.
La decisión representa un nuevo capítulo en la estrategia de Estados Unidos para combatir a organizaciones vinculadas con actividades ilícitas y redes de violencia transnacional.







