
Cicatrices abiertas a un año de la tragedia en el Puente de La Concordia
A exactamente un año de la tarde en que el oriente de la capital se envolvió en llamas, el distribuidor vial del Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, sigue cargando con el eco de una de las peores tragedias viales registradas en la Ciudad de México.
El saldo de aquel 10 de septiembre de 2025 marcó profundamente a la metrópoli: 32 personas perdieron la vida y decenas más resultaron heridas tras la aparatosa volcadura y posterior deflagración de una pipa de gas LP que circulaba por la zona. Hoy, a doce meses de distancia, entre peritajes concluidos y millonarias indemnizaciones, el dolor de las familias y el temor de los usuarios cotidianos contrastan con la poca transformación física del lugar.
La “Zona Cero”: Entre el miedo y la falta de cambios viales
A un año del impacto que destruyó muros de contención y liberó una nube letal de combustible, los conductores de transporte público y automovilistas denuncian que la infraestructura vial permanece prácticamente idéntica.
”Es complicado dar la vuelta en esa curva. Las autoridades le echaron la culpa al operador, pero es necesario que le hagan una modificación geométrica para que deje de ser peligrosa”, señala Eduardo, chofer de la ruta oriente.
Pese a las restricciones implementadas por el Gobierno capitalino tras el siniestro —como la limitación de velocidad a 30 km/h para unidades de carga peligrosa y restricciones de horario nocturno—, usuarios y vecinos apuntan que los señalamientos viales siguen siendo deficientes y los riesgos persisten en uno de los accesos más saturados hacia el Estado de México.
Responsabilidades y justicia: ¿Qué arrojaron los peritajes?
Las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México determinaron que el accidente ocurrió debido a la pérdida de control del vehículo al tomar la curva a exceso de velocidad, lo que provocó la fractura del contenedor. Los peritajes descartaron fallas mecánicas en la carpeta asfáltica, adjudicando la responsabilidad directa a la empresa Transportadora Silza por omitir controles estrictos en las jornadas y la capacitación obligatoria de sus operadores.
En el plano financiero y legal, las compensaciones a los afectados han avanzado con montos históricos que superan los 470 millones de pesos destinados a la reparación integral del daño, aunque a la fecha aún restan casos particulares por concluir su proceso de mediación. En el ámbito médico, instituciones como el IMSS y hospitales locales continúan brindando seguimiento especializado a sobrevivientes con quemaduras severas, incluidos menores de edad que siguen bajo tratamiento clínico a un año del estallido.
Memoria colectiva
A un año de la tragedia, el Puente de La Concordia no solo evoca el recuerdo de la columna de fuego visible desde varios puntos del oriente del Valle de México, sino también historias de solidaridad vecinal y el heroísmo anónimo de ciudadanos que arriesgaron su vida para rescatar heridos.
Mientras las autoridades mantienen operativos de vigilancia a unidades de gas, para los habitantes y locatarios de Santa Martha Acatitla la exigencia sigue siendo clara: obras de reingeniería vial profunda que garanticen que una pesadilla de esta magnitud no vuelva a repetirse.







