
¿Con este frío no se te antoja un cafecito? Conoce los beneficios de esta bebida
Para millones de personas, el día normalmente comienza con una taza de café. Su aroma y su capacidad para combatir temporalmente el cansancio y el frío lo han convertido en una de las bebidas más populares del mundo, pero sus efectos van más allá de mantenernos activos.
El café, además de tener cafeína que actúa sobre el sistema nervioso central, cuenta con compuestos como los polifenoles, estudiados por sus propiedades antioxidantes. De acuerdo con la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard, el conjunto de investigaciones disponibles sugiere que, para la mayoría de los adultos sanos, el consumo moderado puede formar parte de una alimentación saludable.
Más concentración y estado de alerta
Uno de los efectos más conocidos de la cafeína es su capacidad para aumentar temporalmente el estado de alerta y favorecer la concentración. Esto ocurre porque bloquea la acción de la adenosina, una sustancia del cerebro relacionada con la sensación de somnolencia.
El efecto puede resultar útil durante actividades que requieren atención, eso sí, su consumo no sustituye las horas de sueño ni elimina las consecuencias de dormir poco. En cantidades elevadas, la cafeína también puede provocar nerviosismo, temblores, ansiedad, palpitaciones o dificultades para conciliar el sueño.
¿Puede beneficiar al corazón?
Diversos estudios han encontrado que quienes consumen café de manera habitual presentan, en promedio, una menor probabilidad de desarrollar algunas enfermedades cardiovasculares a diferencia de aquellos que no lo consumen. También se han identificado asociaciones con un menor riesgo de diabetes tipo 2 y determinados padecimientos hepáticos.
La forma de preparación siempre importa; mientras el café filtrado contiene cantidades muy bajas de ciertos compuestos, como el cafestol y el kahweol, que pueden elevar el colesterol LDL, las preparaciones sin filtrar, como el café de prensa francesa o el café turco, pueden contener cantidades mayores de estas sustancias.
¿Beber café a todas horas está bien?
Un estudio publicado en el European Heart Journal y difundido por Harvard Health en 2025 analizó los hábitos de consumo de café de más de 40 mil adultos en Estados Unidos. Los investigadores encontraron que quienes bebían café principalmente por la mañana presentaban una menor mortalidad general y cardiovascular durante el seguimiento que quienes no lo consumían.
Para muchos adultos sanos, una referencia general es no superar los 400 miligramos de cafeína al día, cantidad que suele equivaler aproximadamente a tres o cuatro tazas de café preparado, aunque el contenido varía considerablemente según el tamaño, los granos y el método de preparación.
Si bien, el café puede aportar placer, energía y compuestos de interés nutricional, sus posibles beneficios no justifican aumentar indiscriminadamente su consumo. Más café no significa necesariamente más salud, y las personas responden de manera distinta a la cafeína.








