
Falla en control aéreo provoca más de 2 mil cancelaciones de vuelos en Reino Unido
A veces una pausa del monitoreo aéreo puede derivar a varias razones, clima, erupciones volcánicas, saturación o una variación en el tráfico aéreo. Esta vez, fijándose más en falla en el control aéreo, aerolíneas de Reino Unido provocó más de 2 mil cancelaciones y cientos de retrasos, afectando a pasajeros de distintos aeropuertos británicos e incluso de Irlanda.
Acorde a Cirium —empresa de análisis de datos aéreos:—, reveló que el martes fueron cancelados mil 746 vuelos. Para el miércoles se habían sumado otros 291, con lo que el total llegó a 2 mil 37 cancelaciones, principalmente en el aeropuerto londinense de Heathrow.
Registro de un error
El problema se originó en los sistemas de procesamiento de planes de vuelo de la empresa National Air Traffic Services (NATS), organismo que presta servicios de control aéreo a 15 aeropuertos. Si bien, la compañía informó que la falla ya había sido resuelta, las operaciones continuaron afectadas por la acumulación de retrasos, aeronaves fuera de posición y tripulaciones desplazadas.
Además de Heathrow, se reportaron afectaciones en los aeropuertos de Liverpool, Birmingham, Edimburgo, Gatwick, Manchester y Stansted. En Irlanda, también hubo cancelaciones y retrasos en los aeropuertos de Dublín, Cork y Shannon.
Martin Rolfe, director ejecutivo de NATS, descartó que el incidente haya sido provocado por un ciberataque y aseguró que se realizará una investigación exhaustiva. La empresa explicó que la recuperación de la red aérea tomaría tiempo debido al efecto acumulado de la interrupción.
La situación generó críticas de las aerolíneas. Ryanair, que canceló alrededor de 250 vuelos, estimó que las pérdidas ascenderán a millones de dólares y pidió responsabilidades a la dirección de NATS. Su jefe de operaciones, Neal McMahon, incluso planteó la renuncia de Rolfe.
La ministra británica de Transporte, Heidi Alexander, convocó al director de NATS para recibir explicaciones sobre el incidente y las medidas para evitar que vuelva a ocurrir.
La falla recordó un episodio ocurrido en 2023, cuando una interrupción en los sistemas de control aéreo británicos afectó a unos 2 mil vuelos y dejó a más de 700 mil pasajeros con retrasos o cancelaciones.







