Robo en el Louvre: las joyas siguen desaparecidas un año después
A un año del atraco de 2025, las ocho piezas de la Corona francesa continúan desaparecidas y persisten las preocupaciones por las fallas de seguridad del museo de París.
A un año del robo de joyas de la Corona francesa en el Museo del Louvre, en París, las deficiencias de seguridad del recinto continúan siendo motivo de preocupación, mientras las ocho piezas sustraídas permanecen desaparecidas pese a las investigaciones realizadas en Francia y la colaboración con autoridades de otros países europeos.
El atraco ocurrió el 19 de octubre de 2025, cuando un grupo de delincuentes utilizó una grúa para acceder a una galería del museo y llevarse varias joyas en apenas ocho minutos, durante el día. El valor de los objetos robados se estimó en aproximadamente 100 millones de dólares, en un incidente que generó repercusiones internacionales y puso en evidencia las vulnerabilidades de uno de los recintos culturales más importantes del mundo.
Los reportes elaborados después del robo identificaron diversas fallas de seguridad, entre ellas la escasez de cámaras de vigilancia en el perímetro y una evaluación insuficiente de los riesgos de intrusión. En ese momento, el Louvre únicamente había ejercido tres millones de euros de los 83 millones destinados a un programa de modernización de sus sistemas de seguridad.
De acuerdo con las conclusiones de un tribunal francés, la institución habría priorizado proyectos considerados más atractivos para el público y destinados a incrementar la afluencia de visitantes, en lugar de atender las necesidades de renovación de sus instalaciones.
Tras el incidente, el museo implementó diversas medidas para reforzar la vigilancia, aumentar el número de cámaras y mejorar la protección de los accesos. Sin embargo, Christophe Leribault, presidente del Louvre desde febrero, considera que las acciones realizadas deben complementarse con un programa integral de transformación y rehabilitación de la infraestructura.
El responsable advirtió que garantizar la seguridad del recinto requiere intervenciones profundas tanto en el edificio histórico como en sus instalaciones. También alertó que, si el museo no se repara y adapta a sus necesidades actuales, podría perder relevancia progresivamente y, a largo plazo, verse obligado a cerrar sus puertas al público.







